¿Estoy sufriendo una bajada de azúcar?

Mareo, dolor de cabeza, estrés
Foto: GETTY
Actualizado: lunes, 23 marzo 2015 9:19

MADRID, 19 Oct. (Infosalus/EP) -

   La hipoglucemia es una afección que se produce cuando el nivel de azúcar en la sangre está demasiado bajo. La Asociación Americana de Diabetes considera que existe hipoglucemia en el paciente diabético cuando los niveles de glucosa en sangre son inferiores a 70 mg/dL. En una persona sana sin diabetes estos valores tendrían que ser inferiores a 55 mg/dL para considerarse hipoglucemia.

   Según explica a Infosalus el doctor Carlos Miranda, responsable del Grupo de Diabetes de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), la bajada de azúcar o hipoglucemia es un tema controvertido ya que la población general considera que se encuentra ante una situación de este tipo cuando presenta síntomas que no se corresponden en realidad con la afección.

   "Si estas personas que dicen sufrir una bajada de azúcar y que en consecuencia optan por tomar algo azucarado para sentirse mejor pasaran por una analítica adecuada, la prueba demostraría que no sufren tal bajada de azúcar", explica Miranda.

   El médico de familia señala que es cierto que existen casos en los que si se ha estado muchas horas sin probar alimento y se realiza ejercicio puede producirse una bajada de azúcar pero son casos raros. "Lo habitual es el caso de las hipoglucemias relativas en las que cuando se realizan mediciones de glucosa en sangre se confirma que no son tales", señala Miranda.

   Los síntomas de una hipoglucemia son sudoración, somnolencia, malestar general, debilidad y en las más graves incluso pérdida del conocimiento. Aunque como señala Miranda, rara vez se presentan estas hipoglucemias en personas no diabéticas y cuando esto ocurre el médico de familia deriva al paciente a un endocrino.

   El especialista evalúa entonces la posibilidad de que la persona padezca algún tipo de desequilibrio pancreático o insuficiencia pancreática, una condición muy diferente a la diabetes.

POBLACIÓN DIABÉTICA

   En los diabéticos las hipoglucemias están asociadas al uso de la medicación. "Un buen control de la enfermedad y de la glucemia evitan o retrasan la aparición de las complicaciones diabéticas en los distintos órganos y sistemas del cuerpo", señala el médico.

   Las hipoglucemias pueden producirse en pacientes que utilizan la insulina y en quienes padecen diabetes tipo 2 y emplean fármacos orales. En concreto, estas bajadas de azúcar se asocian más a los fármacos más antiguos, las denominadas sulfonilureas, los fármacos más recientes mejoran estas posibles reacciones adversas.

   Las posibles complicaciones de estas hipoglucemias dependen del paciente, la gravedad y su recurrencia, por lo que se han convertido en una línea de investigación en el ámbito de la diabetes que apunta a que constituyen un factor que interviene en el pronóstico vital de los pacientes.

   No existe una pauta fija en lo que se refiere a los motivos que pueden llevar a una bajada de azúcar, aunque es cierto que los fármacos juegan un papel importante también lo hacen un correcto uso de los tratamientos y el seguimiento adecuado de la dieta, factores en los que es clave una buena educación en la enfermedad y su control.

¿CÓMO ACTUAR ANTE UNA HIPOGLUCEMIA?

   Los síntomas de la hipoglucemia pueden variar de un paciente diabético a otro y son éstos los que identifican los signos de alarma individuales. Sin embargo, Miranda apunta a que es en los más mayores en los que más riesgos existen pues son los que más dificultades tienen para identificar la hipoglucemia.

   Cuando la hipoglucemia puede ser gestionada por el paciente diabético se deben tomar hidratos de carbono de absorción rápida que se traducen en las siguientes alternativas: 15 gramos de glucosa, dos sobres o tres cucharillas de azúcar disuelta en agua, una bebida como zumo o refresco azucarado, una cucharada de miel, fruta o unas tres galletas.

   En el caso de las hipoglucemias graves es necesario que otra persona ayude al paciente a recuperarse, ya sea un familiar o acudiendo a un centro de salud. En estos casos se emplea una inyección de glucagón que los pacientes deberían tener preparada en su domicilio. Se administran hidratos de carbono de absorción rápida y se traslada al centro de salud al paciente para que pase por una revisión que detecte posibles complicaciones de la bajada de azúcar.