30 de mayo de 2019

Las enfermedades prostáticas se pueden padecer a cualquier edad

Las enfermedades prostáticas se pueden padecer a cualquier edad
SAE

MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

Las enfermedades prostáticas, como la prostatitis, hiperplasia benigna de próstata y cáncer de próstata, se pueden presentar a cualquier edad, tal y como han avisado diversos expertos durante la segunda jornada del XXX Congreso Nacional de TCE y TES.

En este sentido, tal y como han detallado las doctoras del Hospital Universitario Santa Lucía de Cartagena, Juana Solano Ardil, Mª Carmen Martínez Martínez y Mª Carmen Gracia Molina, las infecciones del trato urinario afectan también a los más pequeños y la convierten en una de las patologías más prevalentes en pediatría, constituyendo uno de los principales motivos de consulta en los servicios de urgencias pediátricas.

También los niños se enfrentan a patologías urológicas hasta el punto de considerarse la urología pediátrica como una subespecialidad que abarca todas las patologías de las vías urinarias y genitales desde el nacimiento hasta los 15 años, siendo frecuente el tratamiento de pacientes antes de nacer, con diagnósticos ecográficos neonatales.

De hecho, los urólogos pediátricos atienden problemas urinarios y genitales en niños además de desórdenes al orinar, reflujo vesico uretral, infecciones del aparato urinario que requieren cirugía, afecciones de la ingle en la niñez, entre otras.

Se calcula que aproximadamente el 8 y el 10 por ciento de las niñas y el 2 y el 3 por ciento de los niños tendrán una infección del trato urinario antes de los 7 años de edad, siendo más prevalente en varones durante los primeros tres meses de vida e invirtiéndose esta situación a partir del año de edad con un mayor predominio en las niñas.

En cuanto a la sintomatología de esta enfermedad suele variar en función de la edad del niño y por eso es fundamental realizar un buen diagnóstico precoz con el fin de detectar la patogénesis de la infección, tratar y evaluar a los niños que tengan riesgo de sufrir daño renal, descartar sepsis y evitar tratamientos innecesarios.

En cuanto al diagnóstico de infección del trato urinario, los expertos han comentado que se debe basar tanto en la clínica del niño como en los datos de análisis de orina, por lo que han destacado la importancia del procedimiento de recolección de la muestra de orina, ya que los resultados pueden variar en función del método empleado ya que la adecuada recogida de la muestra de orina y su interpretación en el contexto clínico evitarán errores diagnósticos y tratamientos innecesarios.

Las patologías urológicas pediátricas más frecuentes son las enfermedades renales congénitas que representan aproximadamente un 20-30 por ciento de todas las anomalías identificadas en el periodo neonatal. Pueden ser anomalías relacionadas con la migración de riñones o del sistema colector, de patologías urológicas, necrosis tubular aguda o necrosis cortical.

En cualquier caso, según han apostillado los doctores del Hospital Universitario La Zarzuela, Paloma Zafra Fernández y Jesús Trujillo Ríos, los profesionales deben asegurarse de proporcionar una mayor excelencia en los cuidados que ofrecen a los pacientes con el fin de conseguir una mejor calidad de vida, y que estos puedan adaptarse de la mejor manera posible a la situación a la que se enfrentan, sin olvidar que el ingreso en la unidad siempre resulta traumática, no solo para el paciente, sino también para los acompañantes, por lo que con el fin aliviar tensiones los familiares también deben recibir atención y ayuda. Por ello, han insistido en los cuidados de las patologías urológicas en la unidad de neonatología

LA IMPORTANCIA DE ESCUCHAR, COMPRENDER Y AYUDAR A SUPERAR EL MIEDO

Por otra parte, las doctoras del Hospital Son Llátzer de Baleares, Mª Victoria Rodríguez López y Mª Bustamante Liñan, han avisado de que
"no todo se puede reducir" a proporcionar cuidados, administrar técnicas, sino que es "muy necesario" escuchar, comprender y ayudar a superar el miedo de los pacientes para una recuperación de la afección mucho más llevadera.

Respecto a la infección del tracto urinario asociada a sonda uretral (ITU-SU), una de las infecciones más frecuentes que se dan en la asistencia sanitaria, Virginia Lobo Bartol y Alejandra Matamala Fernández, TCE del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, han informado de que representan hasta el 40 por ciento de todas las infecciones hospitalarias lo que supone un grave problema de salud.

Este tipo de sonda es habitual en las unidades de cuidados intensivos ya que entre el 50 por ciento y el 80 por ciento de los pacientes ingresados en UCI de adultos la portan. El riesgo aumenta dependiendo de los días de sondaje vesical, de su permanencia y de la calidad de los cuidados del personal sanitario en relación con la inserción y manipulación de la sonda.

Si se cumplen correctamente las prácticas de prevención de infecciones se puede evitar hasta el 65 o 70 por ciento de las ITU-SU. De hecho, en las Unidades de Cuidados Intensivos españolas se ha observado una disminución de este tipo de infección coincidiendo con la implementación de los proyectos de seguridad en pacientes críticos, aunque en el año 2016 y 2017 las tasas de ITU-SU son 3,8 y 3,75 episodios por 1.000 días de sonda uretral.

Para reducir estas cifras se está realizando en las Unidades de Cuidados Intensivos la aplicación del protocolo 'ITU-ZERO', que se puede implantar de forma progresiva, adaptándolo a la realidad de cada centro y aprovechando los medios y las experiencias ya existentes.

"Las diferentes guías publicadas que hacen referencia a la prevención de estas infecciones recomiendan el uso apropiado de la sonda uretral, la inserción aséptica de la misma, el mantenimiento adecuado y la retirada lo más precozmente posible, así como la correcta práctica de la higiene de manos y las estrategias educativas que pasan por capacitar el personal involucrado y utilizar la técnica apropiada para la inserción del catéter", han detallado.

RELACIÓN DIRECTA DE LA ENFERMEDAD RENAL CON LA PÉRDIDA AUDITIVA

Más de la mitad de los pacientes con enfermedad crónica renal tienen pérdida de audición que puede ser severa en casi el 30 por ciento de los pacientes lo que manifiesta la relación directa que existe entre las enfermedades renales y la pérdida de audición, según los TCE del Hospital Universitario Virgen Macarena (Sevilla), M.ª Dolores Medina Jiménez, Rosario del Carmen Acosta Salas., Beatriz Tena García, M.ª Eugenia Acosta Mosquera.

Y es que, se ha comprobado que existe una afectación importante en los pacientes en tratamiento de hemodiálisis, ya que las toxinas que se acumulan por una insuficiencia renal crónica pueden dañar los nervios, muy especialmente los que se incluyen dentro del oído interno y algunas enfermedades genéticas o síndromes que combinan las malformaciones auditivas, con las nefropatías congénitas debido a las similitudes estructurales y funcionales entre los tejidos del oído interno y el riñón.

En cualquier caso, los profesionales han insistido en priorizar la formación para fundamental para conocer la relación existente entre las diferentes patologías con la finalidad de poder participar en la detección precoz de las patologías auditivas (hipoacusias, vértigos, y/o acúfenos), que con frecuencia se producen en los pacientes con patologías renales crónicas; ya que ello supone una importante afectación en su calidad de vida e incluso para conseguir una efectiva detección precoz.

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