9 de junio de 2009

Una dieta baja en hidratos de carbono y alta en proteínas vegetales mejora los niveles de colesterol

MADRID, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las personas con sobrepeso que siguen una dieta baja en calorías, hidratos de carbono y alta en proteínas de origen vegetal durante cuatro semanas pierden peso y experimentan mejorías en los niveles de colesterol en sangre y otros factores de riesgo cardiacos, según un estudio del Hospital St. Michael y la Universidad de Toronto en Canadá que se publica en la edición digital de la revista 'Archives of Internal Medicine'.

Los resultados del estudio también mostraron que una dieta alta en hidratos de carbono y en vegetales bajos en grasas también daba lugar a pérdida de peso pero sin los beneficios cardiovasculares de la dieta anterior.

Según los investigadores, existe un dilema sobre la proporción y el origen de las proteínas, grasas e hidratos de carbono que contribuyen a una pérdida de peso óptima y a una dieta que reduzca el colesterol. Los nuevos métodos para la prevención y el tratamiento de las enfermedades crónicas enfatizan el aumento de consumo de frutas y vegetales y la reducción del consumo de carne.

Sin embargo, las dietas bajas en hidratos de carbono con un mayor consumo de carne también se fomentan para reducir el peso y prevenir y tratar la diabetes y la enfermedad cardiaca coronaria. Estas dietas se han mostrado eficaces en la pérdida de peso, la reducción de la resistencia a la insulina, el descenso de las grasas en sangre (triglicéridos) y el aumento del colesterol bueno pero tienden a aumentar los niveles de colesterol malo.

Los científicos, dirigidos por David J.A. Jenkins, evaluaron los efectos de una dieta baja en hidratos de carbono y alta en proteínas vegetales procedentes de gluten, soja, frutos secos, frutas, vegetales, cereales y aceites vegetales entre hombres y mujeres con sobrepeso con niveles altos de colesterol malo (c-LDL).

Los investigadores asignaron a 25 participantes a consumir esta dieta, denominada dieta 'Eco-Atkins', durante cuatro semanas, mientras que otro grupo de participantes seguían una dieta control alta en hidratos de carbono, ovo-lacto-vegetariana y basada en productos lácteos desnatados e integrales.

El estudio lo finalizaron 44 de los 47 participantes. La pérdida de peso fue similar, de unos 4 kilogramos, en ambos grupos. Sin embargo, las reducciones en los niveles de c-LDL y las mejoras en las tasas entre colesterol total y c-HDL eran superiores en el caso de la dieta baja en hidratos de carbono en comparación con la dieta alta en este tipo de alimentos.

La dieta baja en hidratos de carbono también parecía producir cambios beneficiosos en los niveles y tasas de apolipoproteínas, las proteínas que se unen a las grasas. Además, en la dieta baja en hidratos se observaron mayores reducciones en la presión sanguínea sistólica y diastólica en comparación con la dieta alta en hidratos de carbono.

Los autores concluyen que aún quedan cuestiones pendientes por averiguar, entre las que se incluyen si la reducción en los hidratos de carbono podría producir beneficios adicionales y convertirse en un tratamiento para quienes padecen una alteración de los niveles de colesterol y deben perder peso y reducir las concentraciones de c-LDL.