6 de febrero de 2014

Desvelado el mecanismo patogénico responsable de la forma mortal de epilepsia progresiva mioclónica

MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un defecto en los mecanismos proteolíticos intracelulares causa la acumulación de poliglucosanos que caracteriza la enfermedad de Lafora, según un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que revela nuevas claves sobre el mecanismo patogénico responsable de esta enfermedad, una forma mortal de epilepsia progresiva mioclónica que actualmente no tiene cura.

La enfermedad de Lafora es un trastorno genético causado por la falta de cualquiera de las proteínas laforina o malina. Los resultados, publicados en la revista 'Brain', delimitan el mecanismo por el que las proteínas laforina y malina evitan la acumulación de poliglucosanos, o cuerpos de Lafora, característicos de esta patología rara que en España afecta a uno de cada millón de habitantes.

Este síndrome se caracteriza por la presencia de grandes inclusiones de poliglucosanos -polímeros de glucosa de gran tamaño que se asemejan a un glucógeno poco ramificado- en los axones y las dendritas de las neuronas y en otras células.

"Hasta ahora se hipotetizaba con que la formación de los cuerpos de Lafora estaba relacionada con la hiperfosforalización del glucógeno y que laforina, una proteína con actividad fosfatasa, evitaba la formación de estos acúmulos desfosforilando el glucógeno", explica Santiago Rodríguez de Córdoba, investigador del CSIC en el Centro de Investigaciones Biológicas.

Los investigadores han expresado mediante transgénesis una proteína laforina normal, o una laforina mutante sin actividad fosfatasa, en ratones que carecen de ella y han probado si esos transgenes son capaces de evitar que estos ratones desarrollen la enfermedad.

El trabajo, que ha contado con la participación del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras, demuestra que la expresión de cualquiera de las dos proteínas previene el desarrollo de los cuerpos de Lafora, restaura el deterioro de los sistemas proteolíticos intracelulares y mejora las alteraciones neurológicas que caracterizan la enfermedad.

"Los resultados representan un cambio de paradigma en los mecanismos patogénicos de la enfermedad, ya que demuestran que lo que es crítico en su desarrollo es la regulación del sistema proteolítico intracelular por el complejo formado por la laforina y la malina, y no la hiperfosforilación del glucógeno", resalta Rodríguez de Córdoba.