Descubren un nuevo mecanismo para atenuar los efectos de la enfermedad de hígado graso

Descubren un nuevo mecanismo para atenuar los efectos de la enfermedad de hígado graso
16 de octubre de 2018 SINC/WIKIPEDIA - ARCHIVO

MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un estudio colaborativo ha demostrado que la reducción en los niveles de la proteína GRK2 protege del desarrollo de hígado graso y que los niveles de esta proteína están aumentados en pacientes humanos con la enfermedad, con lo que podría ser una nueva diana terapéutica frente a la enfermedad.

La investigación, liderada por Federico Mayor y Cristina Murga, investigadores del CIBERCV en la Universidad Autónoma de Madrid (Centro de Biología Molecular Severo Ochoa), ha utilizado ratones genéticamente modificados en el gen de GRK2 con niveles parcialmente reducidos de esta proteína.

De este modo han demostrando cómo la reducción genética de GRK2 protege a estos animales frente al desarrollo de esteatohepatitis tras alimentarlos con una dieta alta en grasas que ocasiona esta patología, que afecta ya al 5 por ciento de la población española.

"Hemos observado que la reducción en los niveles de GRK2 en ratones disminuye la acumulación de grasa en el hígado, reduce la inflamación en este tejido y mejora la respuesta celular ante esta dieta", ha señalado Marta Cruces-Sande, primera autora del trabajo e investigadora del CIBERCV en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (UAM-CSIC).

Los resultados han sido publicados en la revista 'BBA-Molecular Basis of Disease' (BBA -) y son fruto de la colaboración entre grupos de varios CIBER (CIBEREHD, CIBERDEM y CIBERER) y el Instituto de Investigación Sanitaria La Princesa, entre otras instituciones.

"Estos avances identifican a la proteína GRK2 como una posible diana terapéutica relevante en el tratamiento de la enfermedad de hígado graso, la esteatohepatitis y otras patologías relacionadas con el síndrome metabólico", señalan los investigadores.

La esteatohepatitis no alcohólica se asocia con cirrosis, cáncer de hígado y enfermedades cardiovasculares. La acumulación de grasa en el hígado constituye la causa más frecuente de enfermedad hepática crónica en el mundo, por encima de la producida por el alcohol o por el virus de la Hepatitis C y es una de las consecuencias más frecuentes del sedentarismo y la dieta occidental

"La enfermedad de hígado graso puede agravarse al desarrollarse inflamación hepática en la llamada esteatohepatitis no alcohólica, que ocasiona importantes alteraciones patológicas, aumenta el riesgo de padecer cirrosis o cáncer de hígado y se asocia a enfermedades cardiovasculares", añade Cristina Murga, investigadora del CIBERCV en el CBMSO.