22 de mayo de 2015

La depresión dificulta seguir conversaciones en ambientes ruidosos

MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS) -

   Una persona deprimida puede tener dificultades para seguir una conversación en un entorno ruidoso, lo que habitualmente le lleva a aislarse más, según concluye una nueva investigación.

   Cuando un oyente tiene dificultades para comprender el habla de otra persona, la fuente de interrupción puede colocarse en una de dos categorías: enmascaramiento energético o enmascaramiento informativo. En la primera, los sonidos de fuentes periféricas como obras de construcción o el paso de aviones interfieren con la percepción del habla, mientras en la segunda, la interferencia proviene de fuentes lingüísticas y cognitivas, como el ruio de fondo de la conversación humana.

 DEPRESIÓN

   El enmascaramiento informativo tiende a poner mayor énfasis en la función ejecutiva que el enmascaramiento energético, convirtiendo así un cóctel lleno de conversaciones, música de jazz o una sección de cuerdas y el sonido de copas y platos, o una sala de conferencias, en una experiencia potencialmente aislante.

   La psicoacústica identifica cinco tipos básicos de discurso emocional: enojado, temeroso, feliz, triste y neutral. "Una gran cantidad de estudios publicados en JASA ['The Journal of the Acoustical Society of America'] sólo analiza el discurso neutral, discurso sin contenido emotivo", dijo Zilong Xie, un estudiante graduado en el laboratorio SoundBrain del Departamento de Ciencias de la Comunicación y Trastornos en la Universidad de Texas en Austin, en Estados Unidos.

"Si queremos entender completamente lo que está pasando con la percepción del habla, sobre todo en un estado multi-tonal, que muy a menudo sucede en nuestra vida cotidiana, tenemos que esudiar ese tipo de discurso emocional", recomienda este experto.

   A partir de estudios anteriores, Xie y sus colegas predijeron que el sesgo de las personas con signos elevados de depresión hacia recordar información triste podría conducirlos a detectar más fácilmente la información negativa en estos ambientes. Para probar su hipótesis, los científicos reclutaron a estudiantes con síntomas bajos o elevados de depresión para medir la percepción del habla en presencia de cualquier enmascaramiento energético o informativo.

   Los investigadores probaron la capacidad de los voluntarios para percibir el habla en varias condiciones, haciéndoles escuchar una grabación de una oración que ofrece uno de los cinco tipos de discurso emocional mezclado con ruido. Luego, los estudiantes escribieron la oración, que más tarde fue comparada con las frases reales para determinar la precisión con la que la oyeron. La prueba se realizó 50 veces con cada voluntario, con diez frases únicas de cada tipo emocional.

"Hemos encontrado que las personas con síntomas de depresión elevados son generalmente más pobres al escuchar todo tipo de expresión emocional en relación con las personas con síntomas de depresión bajos", resume Xie. Contrariamente a las expectativas de los investigadores, los sujetos más deprimidos no entendían mejor oraciones negativas transmitidas en entornos de enmascaramiento informcional que aquellos sin esos síntomas.

Los participantes deprimidos se desenvolvieron mal en la comprensión de las frases, sin importar el contenido emocional de las frases. Sin embargo, ambos grupos se desempeñaron de manera similar cuando las oraciones fueron leídas en condiciones de enmascaramiento energético, según los resultados de este estudio, que Xie y sus colegas presentan en la 169 reunión de la Sociedad Acústica de América (ASA, por sus siglas en inglés), que concluye este viernes en Pittsburgh, Estados Unidos.

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