9 de enero de 2019

Nuestro cuerpo podría curarse a sí mismo de diabetes en el futuro

Nuestro cuerpo podría curarse a sí mismo de diabetes en el futuro
PIXABAY / PAMULA133 - ARCHIVO

MADRID, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las células del páncreas productoras de glucagón, que incrementan los niveles de azúcar en sangre, pueden cambiar de identidad y adaptarse para hacer el trabajo de sus vecinas, las células de insulina, que están dañadas o ausentes, según un estudio de la Universidad de Bergen, llevado a cabo en colaboración con otros investigadores internacionales.

La investigación, publicada en 'Nature Cell Biology' y cuyos resultados se muestran únicamente en modelos animales, ha arrojado que aproximadamente sólo el 2 por ciento de las células del páncreas pueden cambiar su papel. No obstante, esta cifra hace que los científicos se muestren optimistas sobre nuevos enfoques potenciales de tratamiento para la diabetes.

"Posiblemente enfrentamos el inicio de una forma totalmente nueva de tratamiento para la diabetes, donde el cuerpo puede producir su propia insulina con algo de ayuda inicial", ha indicado la investigadora Luiza Ghila.

El hallazgo implica que, por primera vez en la historia, los investigadores son capaces de describir los mecanismos detrás del cambio de identidad de las células. No es un proceso pasivo, sino que es resultado de las señales que envían células circundantes.

En el estudio, los investigadores aumentaron el número de células productoras de insulina al cinco por ciento mediante el uso de un medicamento que influyó en el proceso de señalización intracelular.

NO SÓLO PARA LA DIABETES

"Si aumentamos nuestro conocimiento sobre los mecanismos de la flexibilidad celular, posiblemente podremos controlar el proceso y cambiar la identidad de más células, lo que produciría más insulina", ha explicado Ghila.

Los investigadores han puntualizado que el descubrimiento no se ciñe únicamente al tratamiento de la diabetes. "La habilidad de cambiar su identidad de las células puede ser un descubrimiento decisivo en el tratamiento de otras enfermedades causadas por la muerte célular, como el Alzheimer, y enfermedades generadas por el daño celular, como los ataques al corazón", ha indicado la científica.

Para leer más