6 de junio de 2019

Conoce la uveítis, cuando se puede perder la vista de forma permanente

Conoce la uveítis, cuando se puede perder la vista de forma permanente
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / BOUILLANTE - ARCHIVO

MADRID, 6 Jun. (EDIZIONES) -

La uveítis es la inflamación de la capa media del ojo, más conocida como 'úvea'. Se produce cuando esta capa ocular se inflama, se enrojece y se hincha. En la úvea hay muchos vasos sanguíneos que nutren al ojo por lo que, de surgir esta patología, se puede causar tal daño al tejido vital ocular, que a la larga puede generar una pérdida permanente de la visión.

Entre sus principales síntomas, desde la Fundación Española de Reumatología apuntan a: parpadeos excesivos, visión borrosa, alta sensibilidad a la luz o rojez, y dolor en los ojos. Sobre la prevalencia, sostiene que, aunque se puede padecer a cualquier edad, es más propia entre los jóvenes de 22 a 44 años.

En cuanto a las causas de la misma, desde la Academia Americana de Oftalmología (AAO, por sus siglas en inglés) indican que no siempre los especialistas conocen la causa de la uveítis, si bien una persona será más propensa a padecerla si tiene, o ha tenido alguna vez: infecciones del virus herpes zoster, del herpes simple, la sífilis, la enfermedad de Lyme, y parásitos como la toxoplasmosis; así como alguna enfermedad inflamatoria sistémica, como la enfermedad inflamatoria intestinal, la artritis reumatoide, o el lupus; o alguna lesión ocular; aparte de fumar.

Asimismo, esta entidad científica describe los 3 tipos de uveítis que se clasifican. Según aclara, todo depende del área de la úvea que esté comprometida, aunque en los casos más graves dice que todas las capas están involucradas:

1.- Uveítis anterior: Tiene lugar cuando la hinchazón de la úvea se produce cerca de la parte delantera del ojo, el espacio que existe entre el iris y la córnea. Comienza repentinamente, y los síntomas pueden durar hasta 8 semanas. Algunas variantes de uveítis anterior son constantes, mientras que otras desaparecen y regresan. Suele cursar con dolor, enrojecimiento ocular y fotofobia de aparición más o menos brusca; pocas veces existe disminución de la agudeza visual y, si aparece, suele ser leve.

2.- Uveítis intermedia es aquella que tiene lugar porque la hinchazón de la úvea sucede en la parte central del ojo, en la cavidad vítrea ocupada por el 'humor vítreo', un líquido gelatinoso y transparente que rellena el espacio comprendido entre el cristalino y la retina. Los síntomas pueden durar de algunas semanas a muchos años. Esta variante puede ser cíclica, algunas veces mejora y otras empeora.

3.- Uveítis posterior: Cuando la hinchazón de la úvea ocurre cerca de la parte trasera del ojo, pudiendo afectarse la retina o la coroides. Los síntomas se pueden manifestar de forma gradual, y pueden durar muchos años. Existe una disminución de la agudeza visual, visión de 'moscas volantes', y ocasionalmente fotofobia; por el contrario, no suele existir dolor, ni enrojecimiento ocular.

¿SE PUEDE DEBER A OTRA ENFERMEDAD?

A su vez, la Fundación Española de Reumatología mantiene que la uveítis puede clasificarse según su etiología en 5 grandes grupos: idiopáticas, enfermedades de etiología autoinmune, infecciones, síndromes primariamente oculares, y síndromes de enmascaramiento, que abarcan multitud de procesos entre los que destacan los tumores. En este último caso, la uveítis sería una extensión ocular de un tumor primario.

Aquí precisa que la uveítis se considera 'idiopática' en casi la mitad de los casos, lo que significa que no se presenta en el contexto de ninguna otra enfermedad, y que su causa es desconocida.

"Sin embargo, en la otra mitad de los casos su causa se puede diagnosticar y en cerca de una tercera parte de los pacientes la uveítis se produce por una enfermedad reumática, entre las que se encuentran: artritis idiopática juvenil, espondilitis anquilosante, artritis psoriásica, artritis asociada a enteropatías, artritis reactiva, enfermedad de Behçet, algunas vasculitis sistémicas y sarcoidosis, entre otras", precisa.

Desde la Sociedad Española de Oftalmología precisan aquí que en la actualidad, y pese a todos los avances en los métodos de diagnóstico, una de cada tres uveítis se considera idiopática.

¿CÓMO SE TRATA LA UVEÍTIS?

Desde la AAO alertan de que esta enfermedad debe tratarse lo antes posible para evitar problemas de larga duración, tales como la pérdida permanente de visión. "Los oftalmólogos a menudo tratan la uveítis con medicamentos en forma de gotas para los ojos que reducen la inflamación (corticoesteroides). También es posible que usen unas gotas para los ojos que dilatan la pupila, lo cual reduce el dolor y la hinchazón. En algunas ocasiones puede que sea necesario administrar medicamentos por inyección o por vía oral", añade.

Aquí recuerda que, con frecuencia, el oftalmólogo trabajará de la mano del 'reumatólogo' para ayudar al tratamiento. De hecho, desde la Fundación Española de Reumatología aportan estos dos consejos frente a la uveítis:

- En el uso de lentillas y gafas, y durante los brotes de uveítis, no se permite el uso de lentillas. Las gafas se pueden utilizar sin ningún problema. Una vez pasado el brote y cuando la enfermedad esta inactiva se pueden utilizar de nuevo las lentillas.

-Dejar el tabaco. "Fumar de forma regular hace que la probabilidad de que una persona padezca esta enfermedad a lo largo de su vida se vea aumentada hasta dos veces, así como agravarla en las personas que ya la sufren. Los cigarrillos contienen radicales libres que pueden llevar a la inflamación vascular o al desarrollo de enfermedades sistémicas, dos de los desencadenantes de la uveítis", precisa.

"La valoración de la historia clínica del paciente, las manifestaciones oculares de la uveítis, junto con algunas pruebas que pueden realizarse en la consulta, así como analíticas, o pruebas de imagen radiológica, son los métodos que se emplean para tratar de llegar al diagnóstico de las uveítis. A veces, no puede llegarse al diagnóstico exacto en el primer episodio de uveítis, y es a lo largo de la evolución cuando pueden aparecer otros síntomas que permiten realizar un diagnóstico concreto", indica por su parte la Sociedad Española de Oftalmología.

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