21 de abril de 2015

Un compuesto del jengibre podría frenar el desarrollo de la artrosis

Un compuesto del jengibre podría frenar el desarrollo de la artrosis
EUROPA PRESS

MADRID, 21 Abr. (EUROPA PRESS) -

Expertos del Instituto de Investigación de la Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD) y del servicio de Reumatología de dicho hospital madrileño han identificado un compuesto derivado del jengibre, llamado '6-Shoagol' ('6-S'), que podría frenar el desarrollo de la artrosis.

Se trata de un descubrimiento científico de "gran importancia", tal y como ha aseverado la directora del IIS-FJD, Carmen Ayuso, si se tiene en cuenta que la artrosis es una enfermedad que afecta a unos 7 millones de españoles.

Además, según ha apostillado el director del Laboratorio de Patología Osteoarticular IIS-FJD y jefe de Reumatología de la Fundación Jiménez Díaz, Gabriel Herrero-Beaumont, la patología tiene una alta morbilidad y mortalidad, siendo la primera o segunda causa de incapacidad laboral.

Se caracteriza por el estrechamiento del espacio articular que provoca una degradación progresiva del cartílago y alteraciones en el hueso subcondral y el tejido sinovial. Estos trastornos provocan dolor, discapacidad y pérdida de la integridad de la estructura articular.

Sin embargo, y a pesar de todo ello, no se suelen destinar muchos recursos económicos al abordaje de la misma, entre otros motivos porque se asocia a la vejez, aunque suele aparecer en la edad media de la vida. De hecho, los tratamientos actuales sólo están enfocados a tratar los síntomas de la enfermedad y no a detener su progreso, ya que se dirigen exclusivamente al cartílago.

En este sentido, los investigadores del IIS-FJD han conseguido identificar por primera vez un compuesto en el jengibre que es capaz de actuar tanto en el cartílago como en el hueso subcondral. "Hemos estudiado la artrosis no como una lesión del cartílago, si no como la lesión de un órgano concreto. Y es que, el cartílago al inflamarse se desestructura, pero también el hueso subcondral", ha analizado la doctora del IIS-FJD y miembro del servicio de Reumatología, Raquel Largo Carazo.

EL JENGIBRE ES UN REMEDIO EN ASIA PARA ALGUNAS DOLENCIAS REUMÁTICAS

El hecho de que los expertos investigaran los compuestos del jengibre se debe a que en la medicina tradicional asiática se ha empleado como remedio para determinadas dolencias reumáticas, incluida la artrosis. Por ello, analizaron si alguno de estos principios activos poseía actividad inhibitoria sobre los procesos inflamatorios y degradantes del cartílago articular.

El proceso de obtención y purificación del '6-S', según ha explicado el miembro del IIS-FJD y del servicio de Reumatología, Rodolfo Gómez, se llevó a cabo a partir de polvo seco de jengibre sometido a un procedimiento de extracción alcohólica, seguido por un aislamiento mediante cromatografía líquida de "alta eficacia". Así, el compuesto se consiguió obtener mediante la deshidratación de su forma hidratada.

Una vez obtenido, los investigadores comprobaron que el '6-S' conseguía inhibir la actividad inflamatoria y las enzimas que destruyen el hueso. "Como consecuencia de la destrucción progresiva del cartílago articular que se produce en la artrosis se generan multitud de fragmentos de la matriz y otras moléculas que, a través de la activación de los receptores TLR4, inician la respuesta inflamatoria de las células del cartílago. Además, estas respuestas generan a su vez un círculo vicioso que perpetúa y agrava la destrucción de la matriz y los tejidos adyacentes, generando más moléculas inflamatorias y otros activadores de los receptores TLR4", ha explicado Gómez.

Ante este escenario, prosigue, la acción del '6-S' consigue bloquear la actividad de dichos receptores, evitando así la amplificación del proceso degradante. Una vez descubierta esta función, el grupo de investigación comprobó que la degradación del hueso subcondral aumenta la degradación del cartílago articular durante la artrosis, por lo que desvelaron que la acción del '6-S' inhibiendo la actividad de la catepsina-K, principal proteasa ósea, podría contribuir también a la recuperación del cartílago articular, evitando el deterioro del hueso subcondral.

"Todo lo que hemos obtenido es muy novedoso y, además, en los ensayos 'in vitro' e 'in vivo' que hemos realizado, el '6-S' no tiene efectos tóxicos", ha apostillado Gómez. Se espera que dentro de seis o siete meses comiencen los estudios en humanos ya que, según ha adelantado Herrero-Beaumont, una compañía farmacéutica española está interesada en desarrollar este tratamiento.

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