1 de junio de 2015

Combinan dos terapias para frenar la progresión del melanoma metastásico

Combinan dos terapias para frenar la progresión del melanoma metastásico
ROCHE

MADRID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

La combinación de dos terapias biológicas logra frenar durante más de un año la progresión del melanoma metastásico con una mutación presente en la mitad de los pacientes, según los datos de dos estudios presentados en la reunión de la Asociación Americana de Oncología Clínica (ASCO, en sus siglas en inglés) que se celebra en Chicago (Estados Unidos).

Uno de ellos, el estudio 'coBrim', muestra los beneficios de bloquear diferentes dianas de la célula tumoral gracias al uso en pacientes no tratados del vemurafenib, un inhibidor de BRAF que la farmacéutica suiza Roche comercializa como 'Zelboraf', y el cobimetinib, un inhibidor de MEK de la misma compañía que todavía está en investigación.

En concreto, la combinación consiguió que los pacientes del estudio vivieran una mediana de un año (12,3 meses) sin progresión de la enfermedad, según los datos de supervivencia libre de progresión (SLP), frente a los 7,2 meses del grupo que recibió solo vemurafenib.

"Son datos alentadores porque dejan claro la importancia de combinar fármacos que actúan sobre las señales que inducen el crecimiento de la mitad de los melanomas", ha destacado Sandra Horning, responsable de Desarrollo Global de Productos de la farmacéutica.

Asimismo los datos de este estudio también demostraron mejores tasas de respuesta con esta combinación, de hasta el 70 por ciento (16% de respuesta completa y 54% de respuesta parcial) frente a un 50 por ciento del vemurafenib en monoterapia, mientras que los efectos adversos más comunes fueron diarrea, erupciones cutáneas, náuseas, fiebre, sensibilidad al sol, valores anormales de enzimas hepáticas en laboratorio, creatina fosfoquinasa elevada (CPK, una enzima liberada por los músculos) y vómitos.

El estudio incluyó a cerca de 500 pacientes y contó con la participación de ocho hospitales españoles: Virgen Macarena de Sevilla, Clínico de Barcelona, Clínica Universitaria de Navarra, Hospital General de Valencia, Miguel Servet de Zaragoza, Clínico de Santiago y el MD Anderson de Madrid.

Para Luis de la Cruz, del Virgen Macarena, estos datos son relevantes ya que hasta ahora con los inhibidores de BRAF la mediana de supervivencia libre de progresión se situaba entre cinco y siete meses.

ABRE LA PUERTA A UNA NUEVA FORMA DE TRATAR ESTOS TUMORES

"Confirmamos así un incremento de cinco meses, que es una magnitud de beneficio muy notable", reconoce este experto, que avanza que "puede suponer un nuevo estándar de tratamiento para los pacientes con melanoma metastásico y mutación BRAF".

La clave de esta acción conjunta está en que actúa sobre una vía que se encuentra sobreactivada en pacientes con mutación de BRAF, y que es el mecanismo principal de resistencias, lo que "se traduce en un control más prolongado de la enfermedad en su fase avanzada".

"A esto hay que sumar otra ventaja, porque parece que la calidad de vida también mejora. Es lógico que así sea dado que no se produce un incremento en términos absolutos de toxicidad y al mismo tiempo se consigue una mayor eficacia", ha explicado De la Cruz.

Además, los datos de seguimiento del estudio fase Ib BRIM7 muestran que en pacientes no tratados antes con un inhibidor de BRAF la combinación conseguía que vivieran una mediana de más de dos años (28,5 meses)y se observó que el 61 por ciento de los pacientes estaba vivo al cabo de dos años.

Sobre los beneficios que concluyen los dos estudios, el doctor Pablo Cerezuela, oncólogo del Hospital General Universitario Santa Lucía de Cartagena (Murcia), destaca que están siendo básicos para entender que la combinación es "el camino a seguir para tratar de demorar lo máximo posible la activación de los mecanismos de resistencia".