16 de octubre de 2015

El colesterol alto también afecta a los tendones

El colesterol alto también afecta a los tendones
GETTY//LABUNSKIY KONSTANTIN

MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Entre el 50 y el 55 por ciento de la población adulta en España presenta niveles elevados de colesterol, y una gran mayoría desconoce que tiene ese problema que incrementa el riesgo de desarrollar diabetes, y el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

NIVELES ALTOS DE COLESTEROL

Ahora, un nuevo estudio señala que altos niveles de colesterol total están relacionados también con un mayor riesgo de anomalías del tendón y dolor, según revela un análisis conjunto de la evidencia disponible publicado en la edición digital de la revista 'British Journal of Sports Medicine'. La inflamación crónica de bajo nivel, impulsada por la acumulación de colesterol en las células del sistema inmune, puede tener un papel clave, según sugieren los hallazgos.

Los tendones son las fibras resistentes que conectan los músculos y los huesos del cuerpo. Se cree que el estrés mecánico como resultado de la obesidad o la distribución de grasa corporal en exceso y el uso excesivo durante el transcurso del ejercicio o trabajo son unas de las principales causas de las lesiones del tendón (tendinitis), pero estos factores no explican una proporción significativa de los casos, dicen los investigadores.

Las personas con niveles de colesterol muy altos determinados genéticamente (hipercolesterolemia familiar) parecen estar en mayor riesgo de dolor en el tendón, pero no está claro si aquellos con niveles más bajos pero todavía altos podrían también ser vulnerables a las lesiones del tendón. Por tanto, los autores escrutaron seis bases de datos de investigación médica en busca de estudios que analicen los vínculos entre las grasas en sangre y anormalidades del tendón y dolor.

Los autores del análisis, de la Universidad de Canberra, en Australia, encontraron 1.607 artículos pertinentes, de los cuales 17, que involucraban a 2.612 participantes y se publicaron entre 1973 y 2014, fueron adecuados para incluirlos en el análisis. Los resultados mostraron que en comparación con personas cuya estructura del tendón era normal, aquellas con la estructura del tendón anormal presentaban un perfil de grasa en la sangre (lípidos) significativamente más desfavorable.

Estas personas tenían colesterol total significativamente más alto, incluyendo más colesterol de baja densidad ("malo") y menos colesterol de alta densidad ("bueno") y triglicéridos altos. Por otra parte, los individuos con un perfil lipídico desfavorable eran mucho más propensos a sufrir lesiones en el tendón y niveles más altos de dolor asociados con problemas musculoesqueléticos en sus brazos.

Además, dos de los tres estudios que monitorizaron el espesor del tendón de Aquiles detectaron que las personas con un perfil lipídico desfavorable presentaban tendones más densos en comparación con aquellos con los niveles de lípidos en el rango normal. "En conjunto, estos resultados proporcionan un apoyo importante para una hipótesis metabólica de la lesión del tendón e implican parámetros lipídicos como potencial vínculo", escriben los investigadores.

Pero señalan que como se trata de un estudio observacional no se pueden extraer conclusiones definitivas sobre causa y efecto. Sin embargo, existe buena evidencia para sugerir que un pobre perfil de lípidos en la sangre puede ser perjudicial para los tendones, dicen, ya que las personas con hipercolesterolemia familiar tienen alterada la estructura del tendón desde la infancia y la adolescencia, mientras que un tratamiento agresivo para bajar los lípidos reduce el espesor del tendón.

Los niveles altos de colesterol también son conocidos por estimular la acumulación de colesterol en las células del sistema inmunológico, que a su vez conduce a la inflamación crónica de bajo nivel. En comparación con las personas sin lesiones tendinosas, aquellos con tendinopatía han aumentado el número de estas células inmunes en sus tendones.