15 de junio de 2009

El CNPT pide que no se tome como ejemplo en otros países la "deficiente" Ley Antitabaco española

MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), que agrupa a más de 40 sociedades y asociaciones profesionales del sector sanitario, pidió hoy que no se tome como ejemplo la actual Ley Antitabaco que hay en España porque es "deficiente" e incluye "desaciertos" como permitir que se pueda seguir fumando en algunos locales de ocio y hostelería.

De hecho, según denunció esta entidad en un comunicado, las multinacionales del tabaco intentan que la ley española sea un ejemplo en el mundo "sabedoras de que las deficiencias que presenta no suponen un gran obstáculo para el mantenimiento de su gran negocio". Y es que tanto en bares y restaurantes se sigue consumiendo tabaco como siempre, lo que traslada a los ciudadanos la impresión de que "la prevención del tabaquismo está siendo un fracaso".

Además, el incumplimiento de las directrices vigentes ha llevado a que en el 60 por ciento de los locales grandes no existan separaciones físicas entre los espacios de fumadores y no fumadores. Del mismo modo, y pese a estar prohibido, las encuestas dicen que el consumo de tabaco está presente en mayor o menor medida en el 30 por ciento de los lugares de trabajo.

El criterio a seguir si se trata de buscar modelos, advierte el CNPT, es el británico-irlandés en Europa, o el de Uruguay en América Latina, ya que son "los que mejor garantizan el derecho a la salud de los no fumadores".

A su juicio, las leyes que tienen más apoyo y están resultado más efectivas son las que proporcionan la seguridad jurídica a todos los ciudadanos de que "no se puede fumar en ningún espacio público cerrado, sin excepciones, ambigüedades ni medias tintas". Además, "no se han podido demostrar perdidas económicas en el sector de la hostelería mas allá de augurios victimistas de algunos propietarios".

Por su parte, los espacios públicos totalmente libres de humo de tabaco protegen a la totalidad de los trabajadores y a los clientes de un riesgo inaceptable, a la vez que permiten entornos más favorables para que los adultos dejen de fumar y los menores no se inicien en el consumo diario.