8 de julio de 2009

CMancha.- El Hospital de Ciudad Real implanta un sistema de identificación único para mejorar la seguridad de pacientes

CIUDAD REAL, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Hospital General de Ciudad Real, dependiente del Gobierno de Castilla-La Mancha, ha implantado un nuevo sistema de identificación de pacientes a través de pulseras para reforzar la seguridad en la práctica sanitaria y favorecer un trato más cercano y humano entre los profesionales y los enfermos.

La implantación de la pulsera de identificación de pacientes es una medida llevada a cabo por la Gerencia del hospital ciudadrealeño a través de su Oficina de Calidad y Atención al Usuario (OCAU) y enmarcada dentro de la Estrategia regional de Confortabilidad y en el Plan Estratégico de Seguridad del Paciente liderados por el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) y de las Estrategias de Mejora 2008-2010 del propio centro.

Estas pulseras se colocan a todos los usuarios que son atendidos en el servicio de Urgencias, a todos los pacientes ingresados y a los intervenidos en régimen de Cirugía Mayor Ambulatoria, informa la Junta en nota de prensa.

Aunque son los profesionales del servicio de Admisión del centro sanitario quienes generan la pulsera junto al resto de la documentación, es el personal sanitario quien finalmente se encarga de colocársela al paciente, sin que deba quitársela durante su estancia en el centro hospitalario.

DATOS

En esta herramienta identificativa figura el nombre y apellidos del paciente, fecha de nacimiento, número de historia clínica y un código de barras correspondiente al código de identificación personal del paciente (CIP) que servirá para que en una segunda fase se identifique al paciente de forma informatizada.

El principal objetivo de la pulsera de identificación es mejorar la seguridad en la prestación del servicio sanitario mediante la identificación en todo momento de los pacientes.

En este sentido, la pulsera es comprobada por el personal sanitario de forma sistemática y estandarizada, desde el primer momento de la atención asistencial, así como antes de realizar cualquier intervención, ya sea relacionada con la administración de fármacos, realización de pruebas diagnósticas, práctica de intervenciones quirúrgicas o traslado de enfermos, evitando de este modo cualquier error.

El hecho de que el enfermo se identifique exclusivamente de manera verbal no ofrece todas las garantías, ya que puede estar sedado o con pérdida de atención o puede tener dificultades con el idioma o con la audición.

Del mismo modo, el uso de la pulsera identificativa permite proporcionar una atención más cercana gracias a que el personal que atiende al paciente puede conocer en todo momento su nombre y dirigirse a él de forma personalizada, favoreciendo la humanización y el trato personal en la práctica sanitaria.