2 de septiembre de 2020

Las células sensibles al olor pueden combatir y eliminar el virus de la gripe sin morir

Las células sensibles al olor pueden combatir y eliminar el virus de la gripe sin morir
Hombre, cara, nariz - PIXABAY - ARCHIVO

MADRID, 2 Sep. (EUROPA PRESS) -

Las células receptoras del olfato que recubren la nariz resultan afectadas por el virus de la gripe B al igual que otras células, pero pueden eliminar la infección sin morir. Un estudio de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, que publican en 'Cell Reports' revela no solo la estrategia exitosa de las células contra la infección viral, sino también la diversidad de respuestas inmunes de un tipo de célula a otro.

Los investigadores de la gripe han centrado durante mucho tiempo la mayor parte de sus esfuerzos en las células epiteliales que recubren los pulmones porque son las células que se infectan y mueren mientras producen nuevas copias del virus.

Pero otras células que recubren las vías respiratorias superiores están expuestas a virus en las mismas cantidades y de alguna manera no es tan probable que mueran a causa de una infección.

"Si vas en el autobús, alguien estornuda y respiras algo --explica Nicholas Heaton, profesor asistente de genética molecular y microbiología en la Facultad de Medicina de Duke--. ¿Adónde va ese virus? No viaja hasta el fondo de los pulmones sino que golpea en algún lugar de la nariz".

El estudio informa sobre la respuesta inmune notablemente robusta de las neuronas sensoriales olfativas, los receptores del olfato que recubren la nariz, donde un virus podría ser encontrado primero. Su hallazgo revela no solo una estrategia exitosa contra la infección, sino que señala la diversidad de respuestas inmunes de un tipo de célula a otro, añade Heaton.

De todas las células de la nariz, las neuronas olfativas representan un peligro único porque forman una conexión directa entre las vías respiratorias y el sistema nervioso. Cualquier virus que obtenga el control de esa célula potencialmente tiene un boleto al cerebro y al sistema nervioso central. Las infecciones del cerebro y del sistema nervioso ocurren en la gripe, pero generalmente están asociadas con cepas de influenza aviar.

Hace unos años, el grupo de Heaton publicó un artículo que decía que algunas células se infectan con la influenza y no mueren. "Existe todo este grupo de células que se infectan pero hacen algo diferente. Así que sentimos que deberíamos estar estudiando esas células", admite.

Heaton explica que su equipo quería centrarse en el primer contacto del cuerpo con el virus en los senos nasales y el tracto respiratorio superior para ver si había diferencias en las respuestas inmunitarias de una célula a otra. Descubrieron que las células olfativas se infectaron, pero pudieron combatir el virus y evitar ser destruidas por él.

La clave de los hallazgos fue la capacidad de clasificar las células por tipo y luego realizar la secuenciación de ARN que muestra qué genes están activos en un tipo de célula determinado. Esto les permitió ver que las células olfativas estaban activando un conjunto conocido de genes para responder al invasor, pero subiéndolos mucho más altos (o mucho más rápidos, no están seguros) que otros tipos de células.

"Regulan positivamente los genes que bloquean la replicación viral --apunta Rebekah Dumm, una recién graduada de doctorado de Duke que trabajó en este proyecto como parte de su tesis--. Este es el mismo conjunto de genes antivirales utilizados por las células epiteliales, "pero el nivel más alto al que son inducidas fue sorprendente porque la mayoría de estos genes se descubrieron y describieron mejor en las células respiratorias".

"Las neuronas olfativas tienen la capacidad de combatir este virus un poco mejor que otras células --añade Heaton--. Creemos que podría ser un mecanismo protector del cerebro".

Heaton señala que sería justo preguntarse por qué no todas las células responden a la influenza de esta manera, pero probablemente existe una compensación que aún no es obvia. Por ejemplo, una respuesta inmune robusta que interfiriera con el intercambio de aire no sería una estrategia ganadora.

Heaton adelanta que su trabajo futuro continuará explorando las diferencias de respuesta inmune entre células.

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