5 de mayo de 2016

La células inmunes actúan como 'pegamento' en vasos sanguíneos rotos

La células inmunes actúan como 'pegamento' en vasos sanguíneos rotos
PIXABAY

MADRID, 5 May. (EUROPA PRESS) -

Un estudio realizado en el pez cebra que se publica este martes en 'Immunity' describe por primera vez cómo las células blancas de la sangre llamadas macrófagos pueden coger los extremos rotos de un vaso sanguíneo y pegarlos de nuevo.

A medida que envejecemos, los pequeños vasos sanguíneos en el cerebro se ponen rígidos y, a veces se rompen, causando "microhemorragias", un daño que se ha asociado con enfermedades neurodegenerativas y el deterioro cognitivo, pero que se desconoce si el cerebro puede naturalmente repararse a sí mismo más allá del crecimiento de nuevo tejido de vasos sanguíneos.

"Las microhemorragias ocurren muy a menudo en el cerebro humano, en particular en las personas de edad avanzada --dice Lingfei Luo, genetista evolutivo de la Universidad del Suroeste en China--. Creemos que este comportamiento de los macrófagos es el mayor mecanismo celular para reparar las roturas de los vasos sanguíneos y evitar las microhemorragias en el cerebro".

Para simular una microhemorragia en el cerebro humano, Luo y sus colegas dispararon un láser en el cerebro de pez cebra 'en vivo' para romper pequeños vasos sanguíneos, creando una escisión limpia en el tejido con dos extremos rotos. Luego, los investigadores utilizaron un microscopio especializado para ver qué sucedía después.

El proceso de reparación comenzó alrededor de una media hora después de la lesión con láser: un macrófago se presentó en el lugar dañado del vaso sanguíneo y extendió dos 'brazos' de su cuerpo hacia los extremos del vaso sanguíneo roto, generando una variedad de moléculas de adhesión para su unión.

A continuación, tiró de los dos extremos rotos juntos para promover su reparación. Los investigadores sospechan que las moléculas de adhesión producidas por el tejido de los vasos sanguíneos también juegan un papel en la reinserción. Una vez que se adhirieron, el macrófago se fue. Todo el proceso duró alrededor de tres horas.

"Al principio, no estábamos seguros de que esto fuera un comportamiento reparación --relata Chi Liu, estudiante de doctorado en la Universidad del Suroeste--. Después de confirmar que el macrófago medió en esta reparación por adhesión física directa y generación de fuerzas de tracción mecánica, estábamos emocionados. Se trata de una función inesperada de los macrófagos".

LOS MACRÓFAGOS: LOS MECANISMOS DE REPARACIÓN MÁS RÁPIDOS

También se produjo fuera del cerebro un proceso de reparación similar: cuando los investigadores rompieron un vaso sanguíneo en la aleta de pez cebra mediante un láser, un macrófago llegó al sitio de la lesión y extendió sus protuberancias para tirar de las partes del vaso sanguíneo roto y unirlo de nuevo.

Los investigadores observaron algunas peculiaridades en el proceso. Cuando utilizaron un golpe de láser para destruir los primeros macrófagos que llegaron al sitio dañado en el cerebro, no acudieron otros macrófagos para ayudar a reparar la rotura, pero si llegaron otros macrófagos para eliminar el macrófago muerto.

Los macrófagos no son los únicos mecanismos de reparación de roturas de los pequeños vasos sanguíneos del cerebro, aunque parecen ser los más rápidos y más eficientes. Cuando los científicos observaron la reparación de vasos sanguíneos en el pez cebra que carecían de macrófagos, vieron que los extremos rotos del vaso sanguíneo se extiende lentamente por su cuenta para conectarse durante un periodo de seis horas.

"Varios aspectos del desarrollo vascular y la remodelación, asociados con los macrófagos, se conservan en humanos y pez cebra --señala Luo--. La microglía [un subconjunto de células de macrófagos] es necesaria para la reparación de lesiones de la barrera hematoencefálica en ratones, y se pueden encontrar macrófagos rodeando la mayoría de microhemorragias capilares en los seres humanos. Creemos que el sistema de reparación de macrófagos en nuestro estudio es muy probable que se replique en los seres humanos y los ratones".