7 de septiembre de 2015

Las células inmunes actúan en equipo

MADRID, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

Al igual que las aves que vuelan en bandadas para conservar la energía, los delfines que nadan en grupo para aparearse y encontrar comida, y las colonias de hormigas que crean nidos complejos para proteger a sus reinas, las células inmunes se involucran en un comportamiento coordinado para acabar con los virus como el de la gripe, según concluye un nuevo estudio publicado este jueves en 'Science' por investigadores de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad de Rochester, en Nueva York, Estados Unidos.

Los resultados revelan cómo las células inmunes trabajan juntas para llegar a su destino final: el sitio de una lesión o infección. El cuerpo es extenso y un virus o una bacteria pueden amarrarse a un gran número de lugares: los pulmones, la garganta, la piel, el estómago o el oído, entre otros muchos, por lo que surge la pregunta de cómo las células inmunes, específicamente las que son responsables de matar a los invasores extranjeros, saben a dónde tienen que ir.

Este equipo de científicos ha descubierto que las células llamadas neutrófilos --los "primeros respondedores" del sistema inmunológico-- son la clave, al llegar al lugar de la lesión una hora después de la infección y dejar un "rastro" químico detrás de ellas. Así, las células inmunes llamadas células T asesinas utilizan esta ruta para encontrar el lugar de la lesión y, posteriormente, destruir al invasor.

De hecho, cuando los científicos eliminaron los neutrófilos (o sus rastros) de la ecuación, las células T no encontraron el lugar de la lesión tan rápido o fácilmente; estaban más dispersas, llegaron menos al lugar de la lesión y las que lo hicieron fueron menos eficaces en la lucha contra la infección.

"Las células inmunes se unen y comparten información para hacer su trabajo, al igual que muchos tipos de animales participan en comportamientos colectivos en beneficio del grupo en su conjunto", explica Minsoo Kim, autor principal del estudio y profesor asociado de Microbiología e Inmunología del Centro David H. Smith de Vacunación e Inmunología de la Escuela de Biología de Rochester.

"Entender cómo las células inmunes colaboran para llegar al sitio de una infección dará lugar a nuevas formas de controlar y mejorar la respuesta del cuerpo a todo tipo de enfermedades", añade David J. Topham, coautor y profesor de Microbiología e Inmunología.

Por ejemplo, en las personas con trastornos autoinmunes como la esclerosis múltiple y el lupus, el sistema inmunológico ataca por error y destruye tejido corporal sano. Si los científicos entienden cómo interrumpir o detener el movimiento de las células inmunes al tejido sano, se podría mejorar la calidad de vida de las personas que sufren estas enfermedades devastadoras. Del mismo modo, saber cómo aumentar el número de células inmunes que viajan para combatir una infección podría ayudar a los científicos a diseñar mejores vacunas para los virus como la gripe.

El equipo de Kim utilizó una extremadamente potente tecnología llamada microscopía multifotónica para ver cómo diversos tipos de células del sistema inmune viajaron a la tráquea de ratones infectados con la gripe. La gripe suele comenzar en las vías respiratorias y ver las células inmunes moverse a tejidos enteros en tiempo real --en lugar de ver las células inmunes en un plato de laboratorio-- ofrece una imagen mucho más precisa de cómo funciona el sistema inmunológico.