18 de marzo de 2019

Cantar en un coro infantil puede evitar un trastorno de voz

Cantar en un coro infantil puede evitar un trastorno de voz
AYUNTAMIENTO DE ALMUNÉCAR - ARCHIVO

MADRID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un estudio llevado a cabo por expertos de la Clínica Otorrinolaringología Claros de Barcelona ha evidenciado, tras analizar a 1.500 niños de entre 8 y 14 años, que participar en un coro reduce el riesgo de padecer un trastorno de la voz.

Publicado en la revista 'JAMA Otolaryngol Head Neck Surg', en el trabajo se compararon, entre octubre de 2016 y abril de 2018, a 752 niños que cantaban en coros (una media de 7,5 horas a la semana durante más de dos años), con 743 que no lo hacían. Todos ellos fueron sometidos a pruebas de cuerdas vocales y se entrevistaron también a los padres, directores de coros y profesionales.

Casi el 24 por ciento de los niños tenía un trastorno de la voz, si bien era más común entre los niños que no cantaban (32,4%) que entre los que participaban en un coro (15,6%). Un hallazgo que, a juicio de los expertos, significa que cantar en un coro infantil puede ser beneficioso para la salud de la voz debido, probablemente, al entrenamiento de la misma.

Asimismo, la presencia de síntomas de reflujo (acidez estomacal, regurgitación y dispepsia no confirmada por ningún examen) fue mayor entre los niños que no cantaban que entre los niños cantantes, si bien la prevalencia de la enfermedad de reflujo laringofaríngeo fue mayor entre los que iban a un coro que entre los que no iban. Los trastornos de la voz más comunes fueron disfonía de la tensión muscular y nódulos de las cuerdas vocales.

"La importancia del cuidado de la voz es particularmente importante en los niños, ya que no controlan su comportamiento o su voz como los adultos y, por lo tanto, son más vulnerables a posibles traumas de voz. A su vez, el cuidado de la voz puede influir en la vida personal y profesional a largo plazo de las personas. Por lo tanto, la introducción al cuidado profesional de la voz en los coros de niños, incluida la colaboración estricta con los terapeutas del habla, la educación específica de padres e hijos, la evaluación regular de las voces de los niños y el examen otorrinolaringológico frecuente, pueden ser una intervención importante", han dicho los investigadores.