30 de enero de 2019

El cambio climático puede aumentar el riesgo de defectos cardíacos congénitos en recién nacidos

El cambio climático puede aumentar el riesgo de defectos cardíacos congénitos en recién nacidos
FLICKR / SILVIA ORDUNA - ARCHIVO

MADRID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -

El aumento de las temperaturas derivado del cambio climático global puede aumentar el número de bebés nacidos con defectos cardíacos congénitos (CHD, por sus siglas en inglés) en los Estados Unidos durante las próximas dos décadas y puede resultar en hasta 7.000 casos adicionales durante un 11 años en ocho estados.

Esta es la principal conclusión de un estudio publicado en la revista de la 'American Heart Association', que ha analizado la situación de Arkansas, Texas, California, Iowa, Carolina del Norte, Georgia, Nueva York y Utah.

"Nuestros hallazgos subrayan el impacto alarmante del cambio climático en la salud humana y resaltan la necesidad de una mejor preparación para enfrentar el aumento previsto en una condición compleja que a menudo requiere atención y seguimiento de por vida", dijo el autor principal del estudio, Shao Lin, profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Albany, Nueva York.

"Es importante que los médicos aconsejen a las mujeres embarazadas y a las que planean quedar embarazadas sobre la importancia de evitar el calor extremo, especialmente de 3 a 8 semanas después de la concepción, el período crítico del embarazo", ha añadido.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, los defectos congénitos del corazón son los defectos de nacimiento más comunes en los Estados Unidos que afectan a unos 40.000 recién nacidos cada año.

"Nuestros resultados resaltan las formas dramáticas en que el cambio climático puede afectar la salud humana y sugieren que la enfermedad cardíaca pediátrica derivada de malformaciones estructurales del corazón puede convertirse en una consecuencia importante del aumento de la temperatura", ha señalado otro de los autores Wangjian Zhang, investigador postdoctoral en la Universidad de Albany.

Según señala la investigación, el aumento proyectado en niños con cardiopatías congénitas planteará una mayor demanda en la comunidad médica que cuida a los recién nacidos con cardiopatías en su infancia y mucho más allá.

Si bien las investigaciones anteriores ya habían encontrado un vínculo, los mecanismos precisos siguen sin estar claros. Estudios en animales sugieren que el calor puede causar la muerte celular fetal o interferir con varias proteínas sensibles al calor que juegan un papel crítico en el desarrollo fetal.

UTILIZARON LOS PRONÓSTICOS OBTENIDOS DE LA NASA

Las estimaciones en el estudio actual se basan en las proyecciones del número de nacimientos entre 2025 y 2035 en los Estados Unidos y el aumento previsto en la exposición al calor materno promedio en diferentes regiones como resultado del cambio climático global.

En su análisis, los investigadores utilizaron los pronósticos de cambio climático obtenidos de la NASA y el Instituto Goddard para Estudios Espaciales. Mejoraron las resoluciones espaciales y temporales de los pronósticos, simularon los cambios en las temperaturas máximas diarias por región geográfica y luego calcularon la exposición al calor materno anticipada por región para la primavera y el verano.

Para cada embarazo y región, definieron tres indicadores de exposición: el recuento de días excesivamente calurosos (EHD) como el número de días que exceden el percentil 90 (EHD90) o 95 (EHD95) para la misma temporada del período de referencia en el misma región; la frecuencia de eventos de calor extremo (EHE) como el número de ocurrencias de al menos tres EHD consecutivos 90 días o dos EHD consecutivos 95 días; y, finalmente, la duración de EHE como el número de días para el EHE más largo dentro del período de 42 días.

Para obtener un parámetro para las proyecciones de la carga de defectos cardíacos congénitos (CHD), los investigadores utilizaron datos de un estudio anterior, también dirigido por Lin, que evaluó el riesgo de defectos cardíacos congénitos basados en la exposición al calor materno para los nacimientos ocurridos entre 1997 y 2007.

Después, los investigadores integraron las asociaciones de CHD por calor identificadas durante el período de referencia con los aumentos proyectados de la exposición al calor materno durante un período entre 2025 y 2035 para estimar los cambios potenciales en la carga de CHD.

"Aunque este estudio es preliminar, sería prudente para las mujeres en las primeras semanas de embarazo eviten los días de calor extremos, siguiendo los consejos dados a las personas con enfermedades cardiovasculares y pulmonares" concluye Shao Lin, director asociado de servicios de salud ambiental, Universidad de Albany, Universidad Estatal de Nueva York.