20 de noviembre de 2014

Hasta uno de cada cinco casos de cáncer de pulmón en España se da ya en no fumadores

Los efectos de las leyes antitabaco en la incidencia de estos tumores tardará 30 años en constatarse

   MADRID, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Cada año se detectan en España unos 20.000 nuevos casos de cáncer de pulmón y, aunque el tabaquismo sigue siendo el principal factor de riesgo, en los últimos años ha aumentado la incidencia en personas no fumadoras, que representan ya a uno de cada cinco afectados (20%) por estos tumores.

   Así lo ha asegurado el secretario del Grupo de Español de Cáncer de Pulmón (GECP), Bartomeu Massuti, durante el VII Simposio Internacional de este grupo cooperativo independiente celebra estos días en Madrid, en el que se han analizado la importancia que juegan otros factores de riesgo en el desarrollo de estos tumores.

   Hasta hace años este porcentaje de pacientes no fumadores representaba un 10 por ciento del total de casos de cáncer de pulmón, pero en las últimas décadas se ha incrementado como consecuencia de otros factores como la presencia de factores genéticos o alteraciones moleculares, el tabaquismo pasivo o la contaminación ambiental.

   No obstante, ha añadido el jefe de Oncología del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda (Madrid), Mariano Provencio, es difícil precisar qué porcentaje de casos está propiciado por cada factor ya que pueden estar interrelacionados.

   Además, la existencia de alteraciones genéticas ha dado lugar a fármacos específicamente dirigidos sobre los efectos de dicha mutación que hacen que en estos casos la supervivencia haya aumentado hasta un 50 por ciento.

   Algo relevante ya que se trata de un tumor "muy agresivo" cuya supervivencia, en términos globales, es inferior al 20 por ciento cinco años después de su diagnóstico. "Estamos ante un problema sanitario de primer nivel", ha apuntado Massuti, que también trabaja como jefe de Oncología en el Hospital General de Alicante.

AUMENTA LA MORTALIDAD EN MUJERES, SE ESTABILIZA EN HOMBRES

   Por ello, ambos investigadores han insistido en seguir centrándose en la prevención primaria mediante campañas que alerten de los riesgos del consumo de tabaco y hacer más hincapié en la población femenina, ya que en los últimos seis años la mortalidad en mujeres ha aumentado un 50 por ciento mientras en hombres se ha mantenido estable.

   Esto está relacionado con el inicio de la mujer en el tabaquismo durante la década de los años 80 y 90, que ha propiciado que actualmente representen el 20 por ciento de estos tumores cuando hace años se daba mayoritariamente en hombres.

   Además, el secretario del GECP ha resaltado que los últimos datos de consumo de tabaco en España muestran como entre la población joven, de 15 a 24 años, el porcentaje es similar entre hombres y mujeres, lo que se traducirá en una equiparación de la incidencia en el futuro.

LOS EFECTOS DE LAS LEYES ANTITABACO NO SON INMEDIATOS

   Del mismo modo, Massuti ha destacado los beneficios positivos de las dos leyes antitabaco puestas en marcha en España en el número de fumadores, que ha caído un 20 por ciento, si bien reconoce que aun deberán pasar tres décadas para que estos efectos se perciban en la incidencia del cáncer de pulmón.

   "El efecto ha sido más inmediato en el tabaquismo y en la aparición de otras enfermedades respiratorias, pero en el cáncer no se verá hasta dentro de 30 años", ha apuntado.

   Por otro lado, los expertos también han lamentado que la falta de una sintomatología específica dificulta su diagnóstico y, cuando esta se produce, la mayoría están en fase avanzada, "en los límites de poder someterlos a una intervención quirúrgica completa". Una situación que hace también "complejo" la posibilidad de establecer programas de cribado en determinados grupos diana como sucede con otros tumores, como el de mama o el colorrectal.

   Del mismo modo, han pedido una mayor inversión pública en la accesibilidad a test genéticos o moleculares que permitan clasificar mejor estos tumores tras su diagnóstico de cara a elegir un tratamiento específico, y lamentan que en muchos casos esto solo sea posible gracias al apoyo de la industria.