13 de marzo de 2014

Buenos hábitos para un sueño de calidad

Buenos hábitos para un sueño de calidad
PLANETCHOPSTICK/FLICKR

MADRID, 13 Mar. (Infosalus/EP) -

   Algunas personas encuentran dificultad para conseguir un sueño reparador durante toda la noche, lo que puede conllevar riesgos asociados para su salud, ya que, además de aumentar el riesgo cardiovascular, reduce la concentración durante el día, provoca irritabilidad e, incluso, puede conducir a comer más y engordar.

   Es por ello que la Fundación Española del Corazón (FEC), aprovechando que este 14 de marzo es el Día Internacional del Sueño, lanza algunas recomendaciones que pueden ayudar a descansar correctamente:

1. Evitar estimulantes durante la tarde: si nos cuesta conciliar el sueño es mejor evitar algunos productos que contienen teína o cafeína durante las horas previas a acostarnos. Ocurre lo mismo con otros productos estimulantes como el chocolate o el cacao.

2. Alimentación ligera para descansar mejor: no es recomendable comer abundantemente antes de ir a dormir. Para cenar deberíamos evitar los alimentos pesados y los que contienen propiedades diuréticas, ya que nos harán levantar a media noche para ir al baño.

3. Ejercicio físico sí, pero no a última hora del día: la actividad física constante ayuda a dormir mejor pero debemos evitar realizarla a últimas horas de la tarde o por la noche ya que esta eleva la temperatura de nuestro cuerpo y puede dificultar el sueño.

4. El mito del alcohol: a pesar de que algunos piensen que una copa de alcohol puede ayudar a conciliar el sueño, lo cierto es que lo altera en el resto de etapas. Es por ello que debemos evitar su consumo antes de ir a la cama.

5. Horarios constantes: mantener unos horarios, incluso durante el fin de semana, nos ayuda a descansar correctamente.

6. La siesta, una buena costumbre a tener en cuenta. Descansar entre 20 y 30 minutos después de comer ayuda a recuperar fuerzas para afrontar mejor el resto del día. La siesta favorece la relajación del cuerpo y también provoca, al igual que el descanso nocturno, una bajada de la tensión arterial.

7. Es importante realizar ejercicio físico diario pero nunca después de comer ya que, en ese momento la sangre se deriva a la cavidad abdominal y aumenta el trabajo cardiaco a causa de la función de la digestión. Hacer actividad física en ese momento puede aumentar el riesgo cardiovascular.