16 de enero de 2021

Los beneficios para tu salud de practicar raquetas en la nieve

Los beneficios para tu salud de practicar raquetas en la nieve
Raquetas en la nieve. - MARIDAV / ISTOCK - ARCHIVO

   MADRID, 16 (EDIZIONES)

   Son muchas las personas que se van a quedar sin ir a esquiar este invierno como consecuencia de las restricciones establecidas por la pandemia, a pesar de todo lo que está nevando. Es por ello que la práctica de raquetas en la nieve se está convirtiendo en una disciplina de moda durante esta temporada de invierno.

   Y es que, según reconoce en una entrevista con Infosalus el doctor Xavier Sant Vilella, director médico de la Federación Española de deportes de montaña y escalada (FEDME) y de la Federación Catalana de Atletismo, caminar con raquetas es una actividad relajante que podemos realizar en plena la naturaleza, y que es “muy recomendable para todos”.

   El también profesor en Ciencias de la Actividad Física y el deporte, de la Universitat Ramon Llull (Barcelona) cuenta que, originariamente, las raquetas fueron diseñadas ya en la antigüedad como medio para desplazarse más fácilmente en terrenos nevados, evitando el hundimiento en la nieve. “Se han encontrado unas raquetas de nieve del neolítico fechadas en unos 3.800 años A.C”, afirma.

   Así, dice que puede practicar raquetas cualquier persona de la edad que sea, siempre y cuando ésta pueda desplazarse con normalidad: “El nivel de forma física no representa ninguna limitación ya que se trata únicamente de caminar sobre la nieve. De todas formas, siempre es conveniente tener un mínimo de condición física y de equilibrio para poderse adaptar a las irregularidades del terreno, o a la inseguridad que comporta los desplazamientos por la nieve”.

   En opinión del doctor Sant Vilella, caminar con raquetas es una actividad “realmente beneficiosa” para la salud, y estaría enmarcada dentro de los ‘deportes de fondo o de resistencia’, como el correr, el ciclismo o la natación, que son “los más beneficiosos para la salud”, ya que ayudan a controlar los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares (hipertensión arterial, hipercolesterolemia, obesidad, estrés, diabetes, entre otros factores), al mismo tiempo que mejoran nuestra condición física aeróbica.

   Es más, el director médico de la FEDME mantiene que los beneficios no se limitan sólo al sistema cardio-respiratorio, sino que también con su práctica mejora el sistema músculo-esquelético de forma muy global. “Mejoramos la fuerza de las extremidades inferiores y de las superiores, al utilizar bastones para caminar, y también desarrollamos la musculatura abdominal, del tronco y de la espalda, al mismo tiempo que entrenamos el equilibrio, la coordinación y mejoramos nuestra postura”, subraya.

   En relación al riesgo de lesiones, Sant Vilella asegura que, si adecuamos la actividad que vamos a realizar con raquetas a nuestro nivel de experiencia y condición física, realmente el riesgo de padecer un accidente grave es “mínimo”. “Podemos sufrir alguna caída fortuita sin más importancia, alguna contusión o algún esgunice normalmente de poca gravedad”, aprecia el experto.

   Por otro lado, ve importante comentar que se trata de una actividad deportiva que puede tener distintos niveles de complejidad y de riesgo: “Puede tratarse de una simple caminata con raquetas por un bosque en una pista correctamente señalizada, próxima a una estación invernal, con poco desnivel y sin ninguna dificultad técnica. Esta actividad la pueden practicar personas sin ninguna experiencia ni preparación específica”.

   A su vez, llama la atención sobre el hecho de que las raquetas en la nieve pueden representar también una alternativa a la hora de practicar alpinismo, al emplearlas como medio para desplazarnos con comodidad por la nieve profunda. “Estos recorridos pueden llegar a ser muy complejos y se englobarían más dentro de la práctica del montanismo como deporte. En este caso, la dificultad y los riesgos estarían relacionados con la exigencia técnica del recorrido, el desnivel, la climatología, o el riesgo de aludes, por ejemplo”, sostiene.

   Para realizar actividades en alta montaña con seguridad, el director médico de FEDME ve necesario tener experiencia, así como un conocimiento profundo del medio, una buena preparación física, además de disponer de un equipamiento adecuado, y si es preciso, requerir de los servicios de un guía profesional que nos acompañe.

   “Debemos recordar que en este deporte también se realizan competiciones, de una gran exigencia física y técnica, con una reglamentación específica. Se trata de correr utilizando unas raquetas ligeras especiales que permiten avanzar por la nieve sin dificultad”, agrega.

   En resumen, el doctor Sant Vilella destaca que si nos iniciamos en este deporte es necesario comenzar con recorridos sencillos y relativamente cortos en un entorno controlado y con una climatología favorable. Si vamos ganando experiencia podremos realizar con seguridad actividades más complejas, con mayores desniveles y distancias más largas si nuestro entrenamiento es el adecuado.