16 de diciembre de 2008

Los bebedores de riesgo que consumen cocaína tienen cinco veces más posibilidades de desarrollar alcoholismo

La impulsividad aumenta el riesgo de dependencia alcohólica en varones, mientras que los trastornos afectivos lo hacen en mujeres

MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

El consumo de cocaína incrementa la probabilidad de desarrollar alcoholismo entre los bebedores de riesgo --aquellos que toman más de cinco cervezas o dos copas de licor al día--, según un estudio con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y llevado a cabo en Madrid durante cuatro años, cuyas conclusiones fueron publicadas en 'Journal of Clinical Psychiatry'.

El estudio, en el que participó también del Centro de Salud Ambiental de Retiro (Madrid) y el Hospital Universitario 12 de octubre (Madrid), se realizó con 481 pacientes que, en visitas a centros de Atención Primaria, fueron identificados como bebedores de riesgo, informados de los problemas de este consumo y divididos en dos grupos en función de si consumían cocaína o no la consumían.

Cuatro años más tarde, volvieron a ser entrevistados y el 67% de los consumidores de cocaína había desarrollado dependencia del alcohol frente al 13,6% de los que no consumían. Es decir, los consumidores de cocaína mostraban una tasa de alcoholismo casi cinco veces mayor.

Por sexos, los hombres que consumieron cocaína mostraron un riesgo 12,3 veces mayor de desarrollar alcoholismo que los que no la tomaron. En el caso de las mujeres, el riesgo fue 7 veces mayor. Además, se comprobó que los diagnósticos relacionados con la impulsividad aumentaban el riesgo de dependencia alcohólica en varones, mientras que los trastornos afectivos lo hacían en mujeres.

ESTRATEGIAS DE PREVENCIÓN EN AP

Según Jorge Manzanares, del Instituto de Neurociencias de Sant Joan d'Alacant en Alicante, centro mixto del CSIC y la Universidad Miguel Hernández, "algunas de las implicaciones más claras de este trabajo tienen que ver con las estrategias preventivas que podrían implantarse en Atención Primaria".

"Sería importante que los trabajadores sanitarios no sólo detectasen a los bebedores excesivos y pusieran en marcha las técnicas de intervención breve, sino que, además, en caso de que consuman cocaína se les hagan las recomendaciones necesarias y se lleve a cabo un seguimiento para evitar el desarrollo de la dependencia", apuntó el investigador.

Además, dado que la investigación confirma la influencia de la impulsividad y los trastornos afectivos, es importante contar con las herramientas para detectarlos y llevar a cabo terapias farmacológicas y psicológicas adecuadas, agregó.

España es uno de los países con mayor consumo mundial tanto de cocaína como de alcohol. Según el informe mundial sobre drogas publicado por Naciones Unidas en 2007, España es el mayor consumidor de cocaína con una tasa de consumo del 3%, seguida de cerca por Estados Unidos (2,8%) y Reino Unido (2,4%). Estos porcentajes se refieren al número de personas de entre 15 y 64 años --12 y 64 en Estados Unidos-- que tomaron cocaína en los 12 meses previos al estudio.

En cuanto al alcohol, según la última Encuesta Domiciliaria de Alcohol y Drogas en España, realizada por el Ministerio de Sanidad en 2007, la proporción de bebedores de riesgo ha disminuido hasta el 3,5% frente al 5,5% de 2005. Al igual que en el caso de la cocaína, los porcentajes se refieren al número de personas de entre 15 y 64 años que han consumido en los últimos 12 meses.

Además, el consumo diario es el más bajo en 10 años y se sitúa en torno al 10,2%. Por sexos, el consumo de cocaína se concentra sobre todo en varones jóvenes de 15 a 34 años y está ligado a actividades recreativas. El de alcohol es ligeramente superior en hombres, aunque tiende a igualarse. En general, el consumo de todas las drogas es mayor en hombres que en mujeres, aunque se observa una incorporación progresiva a todas las conductas de consumo.

Durante 2005, según datos del Informe 2007 del Observatorio Español sobre Drogas, estas dos sustancias protagonizaron la mayor parte de las urgencias hospitalarias españolas debidas a estupefacientes. Así, el 55% de todas las urgencias por drogas se atribuyen a la cocaína y el 32,3% al alcohol. Además, la mayor parte de las personas que iniciaron tratamientos de desintoxicación lo hicieron a causa de la cocaína, el 46,9% de todas las admisiones.