23 de septiembre de 2019

Las bacterias intestinales pueden ser culpables de la enfermedad del hígado graso no alcohólico

Las bacterias intestinales pueden ser culpables de la enfermedad del hígado graso no alcohólico
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MADRID, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -

Los investigadores relacionan la enfermedad del hígado graso no alcohólico con las bacterias intestinales que producen una gran cantidad de alcohol en el cuerpo, ya que las han hallado en más del 60% de los pacientes, según publican en la revista 'Cell Metabolism', lo que podría ayudar a desarrollar un método de detección para el diagnóstico temprano y el tratamiento de esta patología.

La enfermedad del hígado graso no alcohólico consiste en la acumulación de grasa en el hígado debido a factores distintos al alcohol. Afecta aproximadamente a una cuarta parte de la población adulta a nivel mundial, pero su causa sigue siendo desconocida.

"Nos sorprendió que las bacterias puedan producir tanto alcohol
--explica el autor principal Jing Yuan, del Capital Institute of Pediatrics, en China--. Cuando el cuerpo está sobrecargado y no puede descomponer el alcohol producido por estas bacterias puede desarrollar enfermedad del hígado graso, incluso si no se bebe".

Yuan y su equipo descubrieron el vínculo entre las bacterias intestinales y el hígado graso no alcohólico cuando se encontraron con un paciente con daño hepático severo y una condición rara llamada síndrome de autocervecería. Con este síndrome los pacientes se emborrachan después de comer alimentos sin alcohol y con alto contenido de azúcar. Se ha asociado con una infección por levaduras, que puede producir alcohol en el intestino y provocar intoxicación.

"Inicialmente pensamos que se debía a la levadura, pero el resultado de la prueba para este paciente fue negativo --recuerda Yuan--. "La medicina anti-levadura tampoco funcionó, por lo que sospechamos que su enfermedad podría ser causada por otra cosa".

Al analizar las heces del paciente, el equipo descubrió que tenía varias cepas de la bacteria 'Klebsiella pneumoniae' en su intestino que producían altos niveles de alcohol. Se trata de un tipo común de bacteria intestinal per las cepas aisladas del intestino del paciente podían generar entre cuatro y seis veces más alcohol que las cepas encontradas en personas sanas.

Además, el equipo tomó muestras de la microbiota intestinal de 43 pacientes con hígado graso no alcohólico y 48 personas sanas. Descubrieron que alrededor del 60% de los pacientes tenían 'K. pneumoniae' alta y media de producción de alcohol en el intestino, mientras que solo el 6% de los controles sanos portaban estas cepas.

Para investigar si la 'K. pneumoniae' causaría hígado graso, los investigadores alimentaron a ratones libres de gérmenes conla bacteria de alta producción de alcohol aislada del paciente con enfermedad del hígado graso no alcohólico durante 3 meses.

Estos ratones comenzaron a desarrollar hígado graso después del primer mes. A los 2 meses, sus hígados mostraron signos de cicatrización, lo que significa que se había producido daño hepático a largo plazo. La progresión de la enfermedad hepática en estos ratones fue comparable a la de los ratones alimentados con alcohol. Cuando el equipo administró a ratones alimentados con bacterias un antibiótico que mató a la 'K. pneumoniae' su enfermedad se revirtió.

"El hígado graso no alcohólico es una enfermedad heterogénea y puede tener muchas causas --admite Yuan--. Nuestro estudio muestra que es muy probable que la 'K. pneumoniae' sea una de ellas. Estas bacterias dañan el hígado al igual que el alcohol". Sin embargo, aún se desconoce por qué algunas personas tienen cepa de 'K. pneumoniae' con alto contenido de alcohol en el intestino y otras no.

"Es probable que estas bacterias particulares entren al cuerpo de las personas a través de algunos transportadores del medio ambiente, como los alimentos --apunta el coautor Di Liu, de la Academia de Ciencias de China--. Pero no creo que los portadores sean prevalentes; de lo contrario, esperaríamos una tasa mucho más alta de la enfermedad. Además, algunas personas pueden tener un entorno intestinal más adecuado para el crecimiento y la colonización de 'K. pneumoniae' que otros debido a su genética".

"No entendemos qué factores harían a alguien más susceptible a esta 'K. pneumoniae' particular, y eso es lo que queremos descubrir a continuación", avanza.

Este hallazgo también podría ayudar a diagnosticar y tratar el hígado graso no alcohólico relacionado con bacterias, prosigue Yuan. Debido a que esta bactera produce alcohol usando azúcar, los pacientes que portan estas bacterias tendrían una cantidad detectable de alcohol en la sangre después de beber una solución de glucosa simple.

"En las primeras etapas, la enfermedad del hígado graso es reversible. Si podemos identificar la causa antes, podríamos tratar e incluso prevenir el daño hepático --destaca--. Tener estas bacterias en el intestino significa que su cuerpo está expuesto al alcohol constantemente. Entonces, ¿ser portador significa que tendrías una mayor tolerancia al alcohol? ¡Tengo curiosidad!", admite.

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