15 de febrero de 2006

Las autoridades estiman que ninguna partida de la carga de alimentos chinos ilegales pasó a los canales de distribución

La carga incautada en Benidorm (Alicante) constaba de 500 kilos de carne de ave en despieces envasados al vacío

ALICANTE, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los efectivos de la Guardia Civil que investigan el origen y destino de la carga de productos alimenticios procedentes de China incautados el pasado lunes en Benidorm (Alicante), han podido determinar que antes de su descubrimiento, ninguna partida de este envío había pasado a los "canales de distribución", según confirmaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Alicante.

La Policía Local de Benidorm detectó el 13 de febrero la presencia de la partida, que entre otros productos contenía 500 kilogramos de productos cárnicos de ave procedentes de China y que no habían pasado ningún control sanitario en su entrada al país, en un camión que estaba siendo descargado por personas de origen asiático hasta el almacén 'Hong Kong. Todos los artículos'.

Los agentes realizaron una inspección de la carga y comprobaron que se trataba de maletas, bicicletas y productos alimenticios, como carne de pollo y pato, huevos, salchichas, almejas, ternera, pescado deshidratado y pasta, espejos y pelucas, entre otros productos.

En concreto, la carne de pollo y pato tenía un peso de 500 kilos, y se encontraba distribuida en despieces envasados al vacío, según detallaron esta tarde a Europa Press fuentes de la Subdelegación del Gobierno.

Asímismo, por la documentación, los agentes averiguaron que la mercancía procedía de China y que había llegado a España por el Puerto de Valencia. La Guardia Civil de Aduanas del puerto valenciano indicaron que la mercancía fue declarada en aduana como maletas y maletines, por un total de 7.140 kilogramos, pero sin hacer referencia a que se tratara de productos alimenticios.

Al considerar que podría tratarse de una infracción en materia de contrabando y contra la salud pública, la Policía Local lo comunicó a la Guardia Civil del Puerto de Alicante, que envió una dotación para inspeccionar la mercancía. Tras la inspección, decidieron trasladar el camión al Puerto de Alicante, donde se encuentra almacenada, y precintar esta instalación.

La Guardia Civil ha abierto diligencias por un presunto delito fiscal, a la espera de recibir los resultados de los análisis sanitarios por si los hechos pudiesen constituir infracción penal por un delito contra la salud pública.