22 de octubre de 2015

Asocian la preeclampsia a mayor riesgo de defectos cardiacos en el bebé

MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un análisis de más de 1,9 millones de madres y niños ha detectado que la preeclampsia se asocia significativamente con defectos cardiacos no críticos en los hijos y la preeclampsia con inicio antes de las 34 semanas de gestación se vincula con defectos cardiacos críticos. Sin embargo, el riesgo absoluto de defectos congénitos del corazón fue bajo, según un estudio que se publica en la edición de este martes de la revista 'JAMA'.

Las cardiopatías congénitas son las anomalías más comunes en los bebés, que afectan a 8 nacimientos por cada 1.000, y son una de las principales causas de enfermedad y muerte infantil, a pesar de los avances significativos en la atención médica. En su mayoría, se desconocen las causas y los factores de riesgo de los defectos congénitos del corazón.

Algunos trabajos han demostrado que la patología de la preeclampsia (un trastorno del embarazo caracterizado por hipertensión arterial y exceso de proteína en la orina) comienza temprano y posiblemente, incluso, en el inicio del embarazo, alrededor del tiempo de la morfogénesis del corazón fetal. A pesar de esa relación coherente, no ha habido una prueba consistente de que la preeclampsia se vincula con defectos congénitos del corazón, según la información de respaldo del artículo.

La doctora Nathalie Auger, de la Universidad de Montreal, en Quebec, Canadá, y sus colegas realizaron un análisis de nacidos vivos antes del alta hospitalaria (entre 1989 y 2012) de toda la provincia de Quebec, que comprende una cuarta parte de la población de Canadá. Se incluyeron en el trabajo a todas las mujeres que dieron a luz a un bebé con o sin defectos cardiacos en cualquier hospital de Quebec (n=1.942.072 neonatos).

Los investigadores examinaron la presencia de cualquier defecto cardiaco congénito crítico o no crítico detectado en los bebés al nacer, comparando la prevalencia en los expuestos y no expuestos a la preeclampsia. En general, los defectos cardiacos críticos conducen a la mortalidad y la morbilidad significativa si no se diagnostica rápidamente después del nacimiento; mientras que en los de defectos no críticos, la mortalidad y la morbilidad son mucho más bajas.

La prevalencia global de defectos cardiacos fue de 8,9 por cada 1.000 recién nacidos. La prevalencia fue mayor para los bebés de las mujeres con preeclampsia que sin preeclampsia (16,7 frente a 8,6 por 1.000). El riesgo se elevó para los defectos que afectan a todas las estructuras generales del corazón, incluyendo la aorta, la arteria pulmonar, las válvulas, los ventrículos y los tabiques.

Los bebés de las mujeres con preeclampsia presentaban mayor prevalencia de defectos cardiacos críticos, pero no más prevalencia de defectos cardiacos no críticos en comparación con los bebés de las mujeres sin preeclampsia. Frente a los bebés de las mujeres con preeclampsia de inicio tardío, aquellos de madres con el trastorno de inicio temprano (<34 semanas) registraban una mayor prevalencia de defectos críticos y no críticos del corazón. El riesgo absoluto de defectos congénitos del corazón fue bajo.

"Nuestros resultados ayudan a avanzar en la comprensión de la fisiopatología de la preeclampsia y los defectos congéticos del corazón. La relación entre ellos es compatible con la idea de que estos trastornos comparten factores de riesgo comunes y etiología, comenzando muy temprano en el embarazo y participando en una larga cascada de eventos que afectan al desarrollo de las estructuras del corazón del feto durante la gestación", escriben los autores.

"Prevenir la preeclampsia y los defectos del corazón puede depender de la capacidad de dilucidar estas vías con mayor claridad en futuras investigaciones. Hasta entonces, los médicos deben estar alerta ante la posibilidad de que la preeclampsia pueda elevar el riesgo de defectos cardiacos en los fetos, aunque se necesita más investigación en otros entornos para confirmar nuestros hallazgos antes de modificar la práctica clínica", concluyen estos expertos.