7 de julio de 2014

A los adolescentes adinerados les gusta fumar en cachimba

A los adolescentes adinerados les gusta fumar en cachimba
FLICKR/NASRULEKRAM

NUEVA YORK, 8 Jul. (Reuters/EP) -

   Investigadores del Langone Medical Center de la Universidad de Nueva York (Estados Unidos) han visto que los estudiantes de secundaria que proceden de familias más adineradas son más propensos a probar fumar en pipas de agua o cachimbas, según los datos publicados en la revista 'Pediatrics'.

   También conocidas como 'hookah', 'shisha' o 'narguile', estos dispositivos cada vez más comunes en Europa y Estados Unidos son originarios de India, donde se documenta su uso ya en el siglo XV, y actualmente se estima que hay alrededor de 100 millones de usuarios diarios.

   Funciona como una pipa de agua pero suele incorporar una serie de tubos y boquillas y, aunque no se parece en nada a un cigarrillo, generalmente suele utilizarse para fumar tabaco de distintos sabores. Las sesiones suelen durar entre 20 y 80 minutos, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que los usuarios pueden inhalar tanto humo como los fumadores que consumen 100 cigarrillos.

   En este estudio se utilizaron datos de unos 5.500 estudiantes de secundaria de 130 centros educativos de 48 estados, de los que alrededor del 18 por ciento aseguraba haber fumado en cachimba en el último año.

   Al analizar el perfil de los fumadores, vieron como los adolescentes de raza blanca o hispana eran considerablemente más propensos a haber probado las cachimbas que sus compañeros de raza negra, como ya se había observado en otros estudios.

   Asimismo, se vio que los estudiantes que vivían en zonas urbanas y que tenían padres con niveles educativos más altos también fueron más propensos a haber experimentado con su uso, siendo también más común en quienes tenían más ingresos económicos o consumían alcohol o tabaco.

   "Hemos encontrado una tendencia similar a la observada con la cocaína, ya que los estudiantes con más dinero son más propensos a usarla", explicó Joseph J. Palamar, autor del estudio, quien atribuye esta relación a que probablemente el tabaco se haya estigmatizado y "ahora se asocia más a niveles socioeconómicos más bajos".

   También puede influir el hecho de que el uso de cachimbas y su publicidad se vea cada vez más cerca de los campus universitarios, "donde hay más jóvenes con más poder económico", ha añadido Michael Weitzman, coautor de este trabajo.

DISPOSITIVOS FUERA DE LA LEY

   En muchas leyes estatales, la regulación del fumar no incluye explícitamente las cachimbas, lo que está llevando a muchos bares a ofrecerlas entre sus servicios ya que ni siquiera está prohibida la exposición de los menores a su humo en espacios cerrados.

   Un reciente estudio publicado el pasado mes de febrero en la revista 'Respiratory Medicine' reveló que fumar en cachimba puede llegar a ser adictivo y acabar dañando la salud a pesar de que uno no lo perciba, tras analizar datos de otros trabajos que trataban de medir su potencial riesgo de adicción, así como el daño pulmonar y otros problemas de salud asociados a su consumo.

   De este modo, vieron en un estudio que los niveles de nicotina en la orina de los fumadores habituales de cachimbas eran equivalentes a los niveles de la gente que fuma 10 cigarrillos al día, más que suficiente para provocar una adicción.

   Además, en otros estudios el uso de cachimbas se ha relacionado con un mayor riesgo de problemas respiratorios como bronquitis crónica, diferentes tipos de cáncer --generalmente pulmón, boca o próstata-- y enfermedades cardiovasculares. De igual modo, también hay más riesgo de hepatitis C o herpes por compartir boquillas.