1 de octubre de 2012

El 68% de los pacientes con cáncer están dispuestos a retrasar el tratamiento para tener una terapia personalizada

MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

El 68 por ciento de los pacientes con cáncer están dispuestos a retrasar el tratamiento si, por ello, se pueden beneficiar de una terapia personalizada, incluso aunque implique la repetición de una biopsia. No obstante, casi la tercera parte (un 32%) desconocen que algunos cánceres disponen de 'test' capaces de determinar qué tratamiento es el más adecuado en su caso.

Estos datos se desprenden de una encuesta multinacional, realizada por la división de la compañía alemana Merck, Merck Serono, que tiene como objetivo conocer el grado de conocimiento y comprensión de los pacientes sobre la terapia oncológica personalizada basada en marcadores. Este estudio ha sido presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica de 2012 (ESMO, por sus siglas en inglés).

En concreto, en el caso de los pacientes con cáncer colorrectal metastásico, la encuesta ha revelado que casi la mitad de ellos siguen sin saber que el 'test' del biomarcador 'KRAS' puede determinar si una terapia dirigida podría ser efectiva en su caso. Además, el 73 por ciento de estos pacientes están dispuestos a posponer el inicio del tratamiento en dos semanas o más --tiempo medio de espera para los resultados del 'test KRAS'-- para poder recibir una terapia dirigida efectiva.

Asimismo, el estudio ha demostrado que, incluso, el 31 por ciento declara estar dispuesto a "esperar el tiempo que fuera necesario", y que el 73 por ciento se sometería a una nueva biopsia si esta se estimara necesaria.

"El 'test KRAS' y otras pruebas con biomarcadores pueden ser beneficiosas en el manejo de los pacientes, y sería conveniente que estos 'tests' se realizaran lo más pronto posible", ha declarado la doctora de la Unidad de Oncología Digestiva del Hospital Universitario de Gasthuisberg, en Lovaina (Bélgica) y autora principal del trabajo, Sabine Tejpar.

Por último, la encuesta revela que los pacientes con cáncer colorrectal metastásico tienen menos probabilidades de ser sometidos a un 'test' con biomarcador y recibir una terapia dirigida en el momento del diagnóstico, que los pacientes con otros tipos de cáncer.

"Esa situación puede conducir a un tratamiento subóptimo y a pruebas adicionales innecesarias, incluida la repetición de una biopsia, antes de que se prescriba una terapia dirigida apropiada en primera línea a estos pacientes", ha zanjado la experta.