12 de junio de 2006

El 38% de españoles de entre 15 y 34 años ha consumido drogas, según un estudio

BARCELONA, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

El 38% de los españoles de entre 15 y 34 años ha consumido drogas alguna vez en su vida, sobre todo porros y también, aunque en menor proporción, cocaína, éxtasis, anfetaminas y alucinógenos, según un estudio de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), organismo formado por el Ayuntamiento y la Generalitat de Catalunya.

Con estos resultados, España se convierte en el primer país de la Unión Europea (UE) en consumo de cocaína y en el tercero en consumo de cannabis --29% de la población de entre 15 y 64 años--, éxtasis (4,6%) y anfetaminas (3,2%).

La ASPB aboga por los programas de mantenimiento con metadona o intercambio de jeringuillas para reducir el riesgo del consumo de heroína y apuesta por desarrollar "estrategias globales" más allá de la información y la sensibilización para reducir el consumo de drogas ilegales.

El informe analiza también las implicaciones sobre la salud pública de adicciones como el tabaco, el alcohol y los juegos patológicos. En este último apartado, un 1% de la población adulta y el 2% de los adolescentes presentan adicciones psicológicas, algo que está relacionado con trastornos de la personalidad, depresión y adicción a otras drogas psicoactivas.

Los mismos datos indican que el alcohol es la causa del 6,8% de las enfermedades de la Europa Occidental y, en España, el 77% de la población de 15 o más años bebe alcohol. No obstante, el consumo per cápita disminuyó un 25% en los últimos 25 años.

El estudio advierte de que el consumo medio es casi el doble del nivel estimado como prudente, que es de cinco litros por año y por persona.

AUMENTAN LAS BORRACHERAS DE FIN DE SEMANA.

Si bien existe una reducción de los consumidores más jóvenes, aumenta el consumo de riesgo, que es el de las borracheras de fines de semana, con un 13% en el caso de los chicos y un 11,5% de las chicas, según datos de 2004.

En cuanto al tabaco, el estudio señala que desde 1987 se observa una constante disminución sobre su consumo, sobre todo entre médicos y mujeres embarazadas, si bien en el caso de ellas el abandono no dura más allá del embarazo.

Según el informe, la nueva ley del tabaco está favoreciendo la tendencia a la baja en el consumo, pero "haría falta adoptar políticas preventivas más estrictas en el ámbito legal y en el control de la publicidad encubierta".