17 de julio de 2014

El 30% de las muertes súbitas en jóvenes catalanes inexplicadas tiene causa genética

Recomiendan a familiares de las víctimas de muertes súbitas que vayan al médico

El 30% de las muertes súbitas en jóvenes catalanes inexplicadas tiene causa genética
EUROPA PRESS

BARCELONA, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -

Una de cada tres muertes súbitas inexplicadas en jóvenes --menores de 50 años-- tiene una causa genética, según concluye el estudio 'Mort Sobtada a Catalunya' (Moscat), impulsado por el Instituto de Medicina Legal de Cataluña (IMLC), el de Investigació Biomèdica de Girona (Idibgi) y La Obra Social La Caixa.

El proyecto, que se inició en 2012 como prueba piloto y ha visitado a un millar de familias, ha sido presentado este jueves en rueda de prensa por el líder del estudio, el investigador del Idibgi Ramon Brugada; el director de Ciencia y Medio Ambiente de Obra Social, Enric Banda, y el director del Imelec, Jordi Medallo.

Cada año se producen un centenar de muertes súbitas entre gente joven que son "inexplicadas", es decir, que el forense no halla la causa del fallecimiento, y el estudio ha detectado que un 30% tiene origen genético, por lo que es esencial la atención a los familiares de la víctima para diagnosticar y prevenir una segunda o tercera muerte por la misma razón.

El IMLC lleva a cabo unas 3.500 autopsias anuales, de las que un 50% son naturales no violentas --muchas por enfermedades cardiovasculares-- y, de éstas, hay un centenar de las que no se halla el origen y que normalmente son gente joven: "Antes descartabas la muerte violenta y lo atribuías a una muerte de origen cardíaco pero no podías conocer el 100% de la causa. Había un vacío de diagnóstico", ha asegurado Medallo.

De las 400 muestras estudiadas, el 70% de los individuos que sufrieron muerte súbita tenían entre 30 y 50 años; un 10% entre 20 y 30 años; un 10% menos de 10 años, y el 10% restante eran recién nacidos con menos de un año de vida.

Brugada ha subrayado que es importante concienciar a la población, puesto que aunque la muerte súbita es el primer síntoma de la enfermedad, se pueden evitar muertes posteriores de parientes por el mismo motivo: "Cuando conocemos la enfermedad se puede controlar bastante bien".

Por ello, ha recomendado a los familiares que se sometan a unas pruebas diagnósticas en su centro médico más cercano para detectar si sufren la patología genética y los responsables del estudio --que continuará en marcha pese a ser inicialmente un programa piloto-- realizarán un seguimiento exhaustivo para que todo el mundo esté bien evaluado y evitar riesgos.

FALTA DE CONCIENCIACIÓN

Ha lamentado que los casos más dramáticos que les llegan son de segundas o terceras muertes por enfermedad genética que podría haber sido diagnosticada antes pero no se ha hecho por falta de concienciación: "Asumen que las muertes súbitas en gente joven son culpa del destino, de la mala suerte y de que tenía que ocurrir, y eso es una lástima".

Por ello, ha recomendado a los jóvenes, especialmente a los que realizan habitualmente deporte y están federados, que se sometan a un electrocardiograma, puesto que en algunas de estas enfermedades el deporte es nocivo y puede precipitar la muerte súbita.

La Obra Social La Caixa ha aportado 3,4 millones de euros al Programa de Genética Cardiovascular del Idibgi, y también han participado equipos forenses del IMLC, el Hospital Josep Trueta de Girona y los hospitales Clínic y Sant Joan de Déu de Barcelona.