Un vaso de vino al día: ¿Sí o no?

Un vaso de vino al día: ¿Sí o no?
21 de octubre de 2018 GETTY IMAGES / INSTANTS

MADRID, 21 Oct. (EDIZIONES) -

Es habitual oír decir que una copa de vino al día no hace daño, sino todo lo contrario. Pero ¿esto es cierto? Según el catedrático en Medicina Preventiva y Salud Pública y profesor de la Universidad de Navarra Miguel Ángel Martínez-González, "la cuestión es que en algunas circunstancias el consumo de alcohol puede ser beneficioso, pero son circunstancias restringidas".

Con motivo de la publicación de 'Salud a Ciencia Cierta' (Planeta), obra que recoge los resultados del estudio 'Predimed', el mayor ensayo hecho nunca sobre nutrición en Europa, explica a Infosalus que no se puede emplear el mismo mensaje para toda la población y hay que diferenciar por sexo y edad. "Sí a uno o dos vasos en la comida como parte del patrón alimentario pero no como droga psicoativa", subraya.

Es más, indica que "un médico nunca debería recomendar a alguien que se inicie en el consumo de alcohol si nunca lo ha hecho ni tiene costumbre de beber". En general, de cada 10 personas 3 o 4 son abstemias por lo que si no beben debe dejarse como está, incide.

"Se sabe a ciencia cierta que el alcohol reduce el riesgo de tener una enfermedad cardiovascular, pero sólo a partir de cierta edad: los 45 años en varones y los 55 años en mujeres. Es entonces cuando empieza a haber una elevada posibilidad de sufrir un infarto de miocardio o de ictus. Antes de esas edades el alcohol sólo hace daño porque casi no se dan estas enfermedades. ¿Para qué reducir un riesgo que no existe?", señala.

En gente joven advierte de que el alcohol sólo hace daño y, a pesar de ello, el 40% de los adolescentes se emborrachan al menos una vez al mes. También ve una irresponsabilidad recomendar la cerveza después de hacer deporte. "El alcohol sólo hace daño en estas franjas porque a esas edades nadie se muere por infarto sino que la gente joven se muere de suicidio, y de accidentes de tráfico, y para las dos causas de muerte el alcohol dispara los números. A las personas jóvenes decirles que cero alcohol", remarca.

Por otro lado, al combinar los estudios publicados hasta 2017 dice que se encontró que el uso a corto plazo del alcohol multiplica casi por 7 el riesgo de suicidio. "Cuando los niveles de consumo son bajos este riesgo casi se triplica. Pero cuando son altos, ¡se multiplica por más de 37! El riesgo de sufrir accidentes crece mucho con la cantidad consumida de alcohol, ya que se pierde rapidez de reflejos. Con un nivel de alcohol al límite de la alcoholemia positiva en muchos países, el riesgo de morir en accidente de tráfico se multiplica por 13. Por tanto, el consumo más recomendable para los jóvenes menores de 45 años es cero alcohol, nada de nada, porque estos son sus riesgos", destaca el experto.

Es más, resalta que ninguna de esas personas está en riesgo de morir de infarto, que es la única circunstancia en la que el alcohol en dosis bajas o moderadas "podría ayudar algo".

CUANTO MÁS ALCOHOL, MÁS MORTALIDAD: DEPENDE

El catedrático en Medicina Preventiva y Salud Pública dice que se ha comprobado que cuanto más alcohol más mortalidad, pero también advierte de que se ha visto que hay una forma de consumir alcohol que puede reducir la mortalidad total, sólo aplicable a personas mayores: beber un poquito para comer o cenar, quizá una copa en las mujeres y dos en los hombres de vino tinto.

"Los que encajan en este patrón resulta que viven más años, pero son personas que participaron del estudio SUN, muy motivadas por tener buena salud, se interesan por la prevención, tienen estudios superiores, son responsables y con autocontrol. No consta que ninguna de ellas haya tenido problemas con el alcohol. Se trata de personas que en principio comen bastante bien y están sanas. Casi nunca consumen destilados, ni se emborrachan, ni toman mucho alcohol al día, sino sólo en las comidas, y lo reparten durante la semana, no se dan el atracón el fin de semana", avisa el doctor Martínez-González.

Quizá parte del secreto dice que sean los polifenoles, unas sustancias altamente antioxidantes que se encuentran en el vino tinto. Además, asegura que son antiinflamatorios. "Cada vez está más claro que la dieta, cuando tiene un mayor contenido en componentes antiinflamatorios, previene de la ganancia de peso y de las enfermedades crónicas más importantes", concluye.

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