13 de octubre de 2015

Los supervivientes de cáncer llevan a menudo mala alimentación

Los supervivientes de cáncer llevan a menudo mala alimentación
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MADRID, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -

Aunque la mayoría de los sobrevivientes de cáncer en Estados Unidos están motivados para buscar información sobre la elección de alimentos y los cambios en la dieta para mejorar su salud, un nuevo estudio que compara sus patrones dietéticos con las directrices federales indica que a menudo se quedan cortos. Publicado en la edición digital de 'Cancer', una revista revisada por pares de la Sociedad Americana del Cáncer, los resultados apuntan a la necesidad de intervenciones dietéticas en esta población vulnerable.

Los sobrevivientes de cáncer tienen significativamente elevados los riesgos de diversos problemas de salud y la nutrición es uno de los pocos comportamientos modificables que pueden prevenir o retrasar su aparición.

Para ver cómo los supervivientes de cáncer se adhieren a las directrices dietéticas existentes, un equipo de investigación, dirigido por Fang Fang Zhang, de la Escuela Friedman de Nutrición y Ciencias Políticas en la Universidad de Tufts, en Estados Unidos, analizó las dietas de 1.533 adultos que participaron en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 1999 a 2010.

Los investigadores estudiaron cómo las dietas se adaptaban a las propuestas de la Guía Alimentaria 2010 para los Estadounidenses, que fue emitida conjuntamente por el Departamento de Agricultura y el Departamento de Salud y Servicios Humanos del Gobierno norteamericano.

De esta forma, vieron que los sobrevivientes de cáncer tenían mala adherencia a las guías, con una puntuación en el Índice de Alimentación Saludable total de 47,2 sobre 100 en comparación con una puntuación de 48,3 en los adultos sin antecedentes de cáncer. Su adhesión fue especialmente pobre en la ingesta recomendada de verduras y granos enteros.

En comparación con los individuos sin antecedentes de cáncer, los que han padecido y superado un cáncer consumen menos fibra y más calorías vacías, como las de las grasas sólidas o azúcares añadidos. Los sobrevivientes de cáncer presentaban ingestas dietéticas bajas de vitamina D (31 por ciento de la ingesta recomendada), vitamina E (47 por ciento), potasio (55 por ciento) y calcio (73 por ciento), pero un consumo elevado de grasas saturadas (112 por ciento) y de sodio (133 por ciento).

La calidad de la dieta en los sobrevivientes de cáncer aumentó linealmente con la edad: a mayor edad, mejor era la calidad de la dieta. Los supervivientes con menor nivel educativo (secundaria o menos) presentaban significativamente peor calidad de la dieta que las personas con educación superior y aquellos que eran fumadores llevaban una alimentación de peor calidad que los no fumadores o exfumadores.

En el caso de los cuatro principales tipos de cáncer en Estados Unidos (de mama, próstata, pulmón y colon y recto), los sobrevivientes de cáncer de mama tenían la dieta de mejor calidad, mientras que los supervivientes de cáncer de pulmón llevaban la peor alimentación en cuanto a su calidad.

"Sería importante para los supervivientes de cáncer realizar cambios en la dieta que incluyan más fibra, frutas y verduras en la dieta y menos grasa, sodio y azúcar --dice Zhang--. Los proveedores de atención oncológica pueden jugar un papel fundamental en el fortalecimiento de la importancia de una dieta saludable y pueden remitir a los pacientes a dietistas expertos en cuidados oncológicos o a otras fuentes acreditadas con el fin de mejorar la salud general de los sobrevivientes".

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