5 de febrero de 2014

Grasas que cuidan al corazón

Grasas que cuidan al corazón
FLICKR/R CARBONNYC

MADRID, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Las grasas cumplen su función en el organismo, sólo hay que detenerse y seguir unas sencillas recomendaciones para que realicen bien su trabajo y que la salud cardiovascular salga beneficiada.

   1. Conozca los diferentes tipos de grasa que se encuentran en los alimentos que consume: los principales tipos de grasa son las grasas saturadas, las insaturadas y las denominadas grasas trans. En términos generales las más saludables son las grasas insaturadas (mono y poli-insaturadas) y las más perjudiciales las grasas trans. Hay que tener en cuenta que todas las grasas contienen diferentes cantidades de grasas saturadas e insaturadas.

   2. Revise el cuadro de nutrición en las etiquetas de los productos procesados: es importante saber que el fabricante puede hacer referencia a las grasas trans como grasas parcialmente hidrogenadas o como aceite vegetal hidrogenado o simplemente como grasas. Es preferible consumir productos en los que se especifique de forma clara los distintos contenidos en grasa o exigir esta información al fabricante a través de los departamentos de atención al cliente.

   3. Consuma menos grasas saturadas: estas grasas suelen encontrarse en comidas de origen animal como la carne de vaca y de cerdo y en los productos lácteos. Elegir productos desnatados, eliminar la grasa de los productos cárnicos o gestos como sustituir la mantequilla por aceite y el bacon por el aguacate, ayudarán a mantener controlados los niveles de grasas saturadas en la dieta. Las ensaladas pueden aderezarse con frutos secos, aceitunas o aguacates en vez de con productos cárnicos o quesos.

   4. De prioridad en su mesa a los pescados grasos: los pescados azules como los boquerones, las sardinas o el salmón tienen niveles elevados de grasas poli-insaturadas y en concreto de ácidos grasos omega-3, que son especialmente importantes porque el organismo no las puede fabricar. Cocinado al horno o a la plancha, dos veces por semana, garantiza los niveles óptimos para el organismo. Los ácidos grasos omega-3 ayudan en la prevención de enfermedades cardiacas, en la hipertensión y en las enfermedades inflamatorias.

   5. Evite las grasas trans: la fuente principal en la dieta son los aceites hidrogenados o parcialmente hidrogenados que se utilizan en aceites para freír en restaurantes como los de comida rápida, así como en patatas fritas, pasteles o galletas.