21 de marzo de 2019

Falsos mitos sobre alergias: no todas las reacciones al gluten son celiaquía y la leche sin lactosa no es mejor

Falsos mitos sobre alergias: no todas las reacciones al gluten son celiaquía y la leche sin lactosa no es mejor
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MADRID, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las alergias a huevo, leche, trigo y soja se superan en entre un 80 y un 90 por ciento de los casos, ha indicado el pediatra adjunto del servicio de Gastroentereología y Nutrición Pediátrica del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús (Madrid), el doctor Jorge Martínez Pérez.

Otro tipo de alimentos que producen alergia, como "cacahuetes, nueces, pescados o mariscos suelen perdurar con más éxito", ha agregado el experto durante un encuentro organizado por Nutribén para abordar las creencias más comunes entre los padres sobre alergias alimentarias.

De hecho, "cualquier persona puede ser alérgica y se puede desarrollar alergia a cualquier alimento", ha especificado el doctor. Hay un total de 170 alimentos registrados que pueden producir alergia y aproximadamente un 20 por ciento de la población presenta una reacción alimentaria adversa.

"Es importante diferenciar a nivel médico entre alergia e intolerancia", ha matizado el doctor Martínez, aunque ambas presenten síntomas similares. Las intolerancias suelen provocar un malestar general en el sistema digestivo de la persona que ingiere un alimento que no tolera, como náuseas, gases, retortijones o diarrea.

Por su parte, las alergias, caracterizadas por síntomas como presión de garganta, dificultad respiratoria, ronquera, vómitos, urticaria o disminución de la tensión arterial, se producen cuando el sistema inmunitario reacciona "de manera desproporcionada ante un alimento como si fuera un invasor", ha apuntado el doctor Martínez. La probabilidad de ser alérgico es mayor cuanto más pequeño se es. "Uno no nace alérgico, se hace alérgico", ha confirmado el experto.

Las alergias no sólo provocan que la persona empeore su estado, sino que pueden ocasionar reacciones de riesgo fatal a causa de la ingesta mínima de un alimento o la exposición a un alimento.

"Cantidades microscópicas del alérgeno pueden ocasionar reacciones muy graves", ha explicado el doctor Martínez, que ha incidido en derribar la creencia popular de "sólo un poquito no te hará daño".

"Quitar hierro al asunto es un error bastante grave, ya que siempre existe la posibilidad de que la próxima reacción alérgica del niño sea de riesgo vital", ha agregado el experto. En este sentido, un estudio de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica revela que un 25 por ciento de los episodios de anafilaxia ocurren por primera vez en la escuela.

MITOS RELACIONADOS CON CELIAQUÍA Y LACTOSA

El doctor Martínez también se ha referido a los falsos mitos que circulan sobre la celiaquía y la intolerancia a la lactosa. El experto ha llamado a desmentir que "toda intolerancia al gluten es celiaquía".

Existen diferentes trastornos relacionados con el gluten. Clínicamente, pueden darse varios casos de reacciones al gluten que se clasifican como enfermedad celíaca, una intolerancia permanente al gluten; una sensibilidad al gluten no celíaca, que puede ser transitoria y desaparecer; y la alergia al trigo, que se presenta como un caso de alergia al cereal.

En cuanto a la lactosa, el experto la ha definido como "el azúcar de la leche" y la intolerancia a la misma afecta a el 50 por ciento de la población de la zona mediterránea y el centro de Europa.

"Se da por hecho, equivocadamente, que la lactosa es un componente malo de la leche cuando sólo resulta ser un azúcar natural presente en la bebida", ha especificado el doctor Martínez.

Es recomendable que las personas verdaderamente intolerantes consuman cierta dosis de lactosa, ya que contribuye al mantenimiento de la flora intestinal o en el aumento de la capacidad de absorción del calcio.

También el doctor Martínez ha desmentido que la leche sin lactosa tenga menos azúcar que la leche regular y que solo es más digestiva sólo para los intolerantes: tomarla puede hacer intolerante a la lactosa de manera efectiva a alguien que no lo sea. Además, es un 33 por ciento más cara, ha concluido el experto.