14 de octubre de 2015

Los expertos piden más información sobre la intolerancia a la lactosa

Los expertos piden más información sobre la intolerancia a la lactosa
FLICKR ANDREW MAGILL

MADRID, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un 95 por ciento de los especialistas en Medicina de Familia y en Patología Digestiva solicitan más formación sobre la intolerancia a la lactosa, según se desprende de una encuesta realizada por la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

"La importancia de esta encuesta nacional es que por primera vez, nos permite saber qué piensan y qué percepción tienen de esta enfermedad los dos colectivos médicos implicados en su diagnóstico y tratamiento. Por un lado, el especialista en Medicina de Familia, primer profesional que atenderá al paciente y, por otro, el especialista en Patología Digestiva, a quien será derivado el mismo", explica el doctor Francesc Casellas, uno de los impulsores de este estudio, especialista en Aparato Digestivo y experto de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD).

Los resultados del estudio, que ha sido publicado recientemente en la 'Revista Española de Enfermedades Digestivas' (REED), fueron dispares en ambos grupos encuestados, alcanzándose diferencias estadísticamente significativas sobre todo en relación a los encuestados que declaran desconocerla, ya que un 9% de los especialistas en Aparato Digestivo y más de un 16% de los especialistas en Medicina de Familia comunicaron su desconocimiento sobre la prevalencia de la intolerancia a la lactosa en España.

El dato más relevante de la encuesta es que ambos colectivos consideran útil y demandan abiertamente recibir algún tipo de formación sobre este tipo de patologías (98,7% de especialistas en Aparato Digestivo y el 96,4% de los especialistas en Medicina de Familia), por lo que desde ambas sociedades médicas creen que es una gran oportunidad crear guías clínicas con el objetivo de sensibilizar sobre esta patología y dar respuestas eficientes sobre base científica a los pacientes.

En relación a la actitud sobre la intolerancia a la lactosa, los especialistas en Aparato Digestivo tienden a considerar el proceso como una patología menor con mayor frecuencia (71,3% frente a 40,1%) que los especialistas del primer nivel asistencial. Del mismo modo, ante los síntomas los médicos de Atención Primaria tienden a pensar con mayor frecuencia en la posibilidad de una intolerancia a la lactosa que los médicos del Aparato Digestivo, que piensan en patologías más graves con síntomas similares como intestino irritable o dispepsia funcional (93,5% frente al 88,2%).

Respecto al abordaje terapéutico, "las tres cuartas partes de profesionales, tanto gastroenterólogos como médicos de familia, expresan la necesidad de realizar un tratamiento frente a este tipo de trastornos funcionales", explica la doctora Pilar Rodríguez Ledo, segunda autora del estudio y responsable del Grupo de Metodología y Apoyo a la Investigación de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Predominan las recomendaciones dietéticas en ambos grupos aunque en mayor proporción entre los gastroenterólogos (99,09% frente a 92,3%) así como la prescripción de comprimidos de lactasa (57,2% frente a 25,6%). Para ambos colectivos, la preocupación actual por las intolerancias alimentarias radica mayoritariamente en la relación natural que en esta dolencia tiene la comida con la aparición de síntomas (62,9% en especialistas en Aparato Digestivo y 51,5% en los de Atención Primaria), y sobre todo con la necesidad de tratamiento por parte del paciente con trastornos funcionales (73,6% en especialistas en Aparato Digestivo y 73,0% en los de Atención Primaria).

La encuesta se ha realizado en una muestra estadísticamente significativa de ambos grupos de profesionales. Entre los especialistas en Aparato Digestivo la mayoría de ellos trabaja en hospitales de tamaño medio (62,3%) mientras que entre los de Atención Primaria, el 87,3% trabajan en centros de salud, siendo estos urbanos en un 63,9%.

¿QUÉ ES LA INTOLERANCIA A LA LACTOSA?

La intolerancia a la lactosa tiene una prevalencia entre un 30 y un 50 por ciento de la población y existe una creciente demanda por parte de la sociedad de información sobre la intolerancia a la lactosa y en especial de las consecuencias para la salud, por ejemplo, su relación con la osteoporosis.

"Para tener una idea de la importancia que puede tener la intolerancia a la lactosa entre nuestros pacientes, basta pensar en el papel fundamental que la leche y los derivados lácteos tienen en nuestra dieta", recuerda el Casellas, "nos encontramos ante un problema real y del que cada vez somos más conscientes médicos y pacientes".

"Existe una preocupación general creciente por las intolerancias alimentarias tanto a nivel poblacional como de los profesionales", añade Rodríguez Ledo, segunda autora del estudio, quien entiende que los motivos son su alta prevalencia y la relación natural que se presenta en estas dolencias entre el inicio de los síntomas y la comida.

La lactosa es un azúcar que está presente en todas las leches de los mamíferos. Por su parte, la lactasa es un enzima producido en el intestino delgado, que permite la correcta absorción de la lactosa. El déficit de este enzima puede conllevar una mala absorción de este azúcar y la aparición de síntomas digestivos como diarreas, hinchazón, dolor abdominal, náuseas o vómitos, entre otros, que es lo que se conoce como intolerancia a la lactosa.

Muchos pacientes detectan el malestar que les provocan los lácteos y dejan de tomarlos, desapareciendo los síntomas, "pero dejar de consumir lácteos podría entrañar un riesgo para la salud por déficit de calcio, vitaminas A y D, ácidos grasos y proteínas, que pueden derivar en falta de masa ósea", señala el Casellas, quien recuerda que es importante contar con asesoramiento y control especializado.