18 de marzo de 2015

¿Por qué cuidar la alimentación de los pequeños?

¿Por qué cuidar la alimentación de los pequeños?
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MADRID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Aunque siempre se pone de ejemplo el aumento de la epidemia de obesidad y cómo ésta se está convirtiendo en un problema entre los más pequeños, lo cierto es que no es necesario llegar a ese extremo para ver los efectos de una mala alimentación en el niño.

   No hay dudas sobre los beneficios de cuidar la alimentación de los más pequeños, sin embargo en ocasiones se nos olvida y adoptamos  pequeños malos hábitos que a la larga repercuten poco a poco en el corazón.

   Lo acaba de demostrar una investigación que afirma que la salud del corazón, que es óptima para la mayoría de las personas en el nacimiento, puede disminuir considerablemente con comportamientos poco saludables desde la infancia, según concluye un estudio que se publica en 'Circulation: Cardiovascular Quality and Outcomes', una revista de la Asociación Americana del Corazón.

   "Nuestros resultados indican que, en general, los niños empiezan con muy buena presión arterial. Pero si tienen una dieta horrible, se desatará un empeoramiento del índice de masa corporal (IMC) y los niveles de colesterol", explica el autor principal del trabajo, Donald M. Lloyd-Jones, profesor y presidente de Medicina Preventiva de la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern, en Chicago, Illinois, Estados Unidos.

   "Cuanto mejor eduquemos a nuestros hijos a tomar decisiones saludables, más se conservará su salud cardiovascular hasta la edad adulta. Y los que preservan su salud del corazón hasta la mediana edad viven mucho más tiempo y están mucho más saludables durante su vida", detalla.

   Los investigadores examinaron el IMC, la dieta sana, el colesterol y la presión arterial total (cuatro de los siete componentes de la salud cardiaca) en niños de 2 a 11 años que participaron en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES, por sus siglas en inglés) entre 2003 y 2010. En la muestra de 8.961 niños, los investigadores encontraron que todos presentaban al menos una medida ideal, pero ninguno tenía las cuatro.

   Una puntuación de la dieta ideal era el indicador de salud menos frecuente, con menos del 1 por ciento de los niños que poseían cuatro o cinco de los cinco componentes de una dieta saludable. Los cinco indicadores de una dieta saludable incluyen el bajo consumo de bebidas endulzadas con azúcar y sal y el alto consumo de granos enteros, pescado, frutas y verduras.

MÁS SAL DE LA RECOMENDADA EN EL 90%

   Menos del 10 por ciento comieron las cantidades recomendadas de frutas y verduras (> 4,5 tazas o más al día) o pescado (>100 gramos dos veces a la semana) y granos enteros (> 30 gramos tres veces al día). El 90 por ciento tomaba más sodio del recomendado por la Asociación Americana del Corazón (por debajo de 1.500 mg/día) y más del 50 por ciento consumía más de la cantidad recomendada de calorías de las bebidas endulzadas con azúcar (no más de 450 kcal por semana).

   Alrededor del 30 por ciento de los niños eran obesos o tenían sobrepeso. Los niños mayores (entre 6 y 11 años) registraban mayor prevalencia de obesidad en comparación con los más jóvenes (de 2 a 5 años), particularmente en las poblaciones minoritarias. Alrededor del 40 por ciento de los menores tenían niveles de colesterol total intermedios o bajos.

   La presión arterial ideal era la medición favorable más común de la salud cardiovascular, con valores desde el 88 por ciento al 93 por ciento a través del sexo y la raza o el grupo étnico. El estudio está limitado por la falta de datos sobre otras medidas de la salud cardiovascular y por el uso de indicadores de una dieta saludable para adultos.