29 de septiembre de 2017

Alimentación tras un infarto

Alimentación tras un infarto
GETTY//NANDYPHOTOS

MADRID, 29 Sep. (EDIZIONES) -

Acciones como evitar el consumo de tabaco, realizar ejercicio físico diario o mantener una dieta equilibrada son claves para evitar la aparición de enfermedades cardiovasculares, las cuales son la primera causa de muerte en España (29,6%), por encima del cáncer o los problemas respiratorios, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Tener una dieta equilibrada, rica en vegetales y frutos secos, y llevar un estilo de vida saludable ayuda a reducir hasta un 80 por ciento el riesgo de padecer un infarto de miocardio. Además, unamejora también los niveles de hipertensión y de colesterol, evitando así la aparición de obesidad o sobrepeso, factores claves del desarrollo de las patologías cardiovasculares.

Los nutricionistas de Cookpad han lanzado seis consejos para aprender a alimentarse tras un infarto, evitando así una posible recaída:

1. Evitar la sal: hay que destacar el uso de especias. El ajo, la cebolla, la pimienta, que ayudan a luchar contra los problemas cardiovasculares; el comino, antioxidante; la cúrcuma, digestivo, o el orégano, para fortalecer el sistema inmunitario deben ser nuevos condimentos imprescindibles de los platos.

2. Grasas "de las buenas": evitar los productos industrializados y las carnes grasas, como el bacon, y sustituyéndolo por grasas saludables, como las provenientes de los pescados azules, los aguacates o los frutos secos, que además son buenos para mantener la agilidad mental y reducir el colesterol malo.

3. Incluir fruta: ciertos estudios prueban que aquellas personas con un consumo adecuado de frutas y verduras tenían menos riesgo de sufrir infartos y, en procesos de recuperación, menos recaídas.

4. Los cereales: además del desayuno diario de muchos, los cereales de grano entero o integrales son una fuente inagotable de fibra, que es la encargada de "barrer" el colesterol y eliminarlo de las arterias. El trigo sarraceno, la cebada, o el mijo ayudan a la prevención del infarto; también se puede incluir los yogures de fruta y avena o la moderna quinoa.

5. Los productos integrales: evita ingerir productos muy trabajados siempre que puedas recurrir a lo natural. Los panes de centeno, que sacian mucho más que los refinados, o de espelta, aportan grandes beneficios.

6. Consume con moderación: Una dieta sana no tiene por qué entenderse como una vida restrictiva, sino como una dieta coherente. La comida es salud, la comida es fuerza y la comida es amor.

Para leer más