Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas aconseja dar de inmediato terapia antiviral a embarazadas con gripe

Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas aconseja dar de inmediato terapia antiviral a embarazadas con gripe
19 de diciembre de 2018 GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / NATALIA DERIABINA

MADRID, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

Las mujeres embarazadas y las personas con obesidad tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones por la gripe, incluida la muerte, por lo que, según las nuevas pautas publicadas por la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (IDSA, por sus siglas en inglés), tienen que someterse a pruebas y comenzar el tratamiento antiviral de inmediato si están lo suficientemente enfermas como para ser hospitalizadas con síntomas de gripe.

En concreto, las pautas recomiendan el uso de pruebas moleculares nuevas y altamente precisas que brindan resultados en 15 a 60 minutos, en lugar de pruebas de diagnóstico rápido de gripe (RIDT) que producen resultados rápidos pero pueden dar resultados falsamente negativos en, al menos, el 30 por ciento de los pacientes ambulatorios con gripe.

Si bien se recomienda el tratamiento antiviral dos días después del inicio de los síntomas de la gripe en las personas que no tienen un alto riesgo de complicaciones, las pautas indican que deben recetarse de inmediato a quienes tienen un alto riesgo, incluso si han estado enfermos durante más de dos días.

Otros en la categoría de alto riesgo incluyen: niños pequeños (especialmente los menores de 2 años); mujeres que han dado a luz recientemente; aquellos con un sistema inmunitario debilitado debido a una enfermedad o medicación (como personas con VIH, cáncer, que han recibido un trasplante de órganos o que toman esteroides crónicos); personas menores de 19 años que reciben terapia de aspirina a largo plazo; aquellos con afecciones médicas crónicas, como asma, trastornos neurológicos o del desarrollo neurológico (como parálisis cerebral, epilepsia y accidente cerebrovascular), enfermedades cardíacas o pulmonares, trastornos renales, hepáticos o metabólicos; y residentes de hogares de ancianos.