28 de mayo de 2015

Realizan un estudio para analizar el impacto del ejercicio físico en la agresividad tumoral de cáncer de mama precoz

MADRID, 28 May. (EUROPA PRESS) -

El Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama ha puesto en marcha un estudio para analizar el impacto del ejercicio físico en la proliferación y agresividad tumoral del cáncer de mama precoz con receptor hormonal positivo (RH+) y HER2 negativo (HER2-).

"A pesar de que muchos estudios sugieren que las mujeres que ya han desarrollado un cáncer de mama y que realizan ejercicio físico logran una mayor supervivencia los mecanismos biológicos del ejercicio físico y sus efectos moleculares sobre el crecimiento tumoral no han sido adecuadamente investigados en escenarios clínicos preoperatorios", ha comentado el presidente de GEICAM e investigador principal del estudio, Miguel Martín.

Por tanto, prosigue, los resultados de este estudio permitirán esclarecer los mecanismos biológicos asociados al efecto beneficioso del ejercicio físico como modificador del pronóstico de las pacientes con cáncer de mama operable.

Y es que, tal y como ha apostillado la investigadora del proyecto, Soraya Casla, el ejercicio físico modifica la composición corporal de las pacientes con cáncer de mama, reduciendo la masa grasa y aumentando la masa muscular, aspecto muy importante para evitar enfermedades metabólicas y reducir el riesgo de recaída asociado a la obesidad.

BENEFICIOS DEL EJERCICIO FÍSICO AERÓBICO

"Se ha demostrado que el ejercicio físico aeróbico supervisado es una terapia adyuvante segura, realizable y efectiva para mejorar numerosos aspectos de carácter psicológico y fisiológico en mujeres con cáncer de mama en estadios precoces. El ejercicio actúa de forma integral tanto durante como después de los tratamientos, aumentando la calidad de vida de las pacientes, reduciendo la fatiga y los niveles de depresión, mejorando su capacidad cardiovascular, su capacidad funcional y su fuerza", ha recalcado.

De hecho, existe una "fuerte" base científica que demuestra que el ejercicio físico previene el cáncer de mama y aumenta la supervivencia de las mujeres que ya lo han desarrollado, modulando la recurrencia y la progresión tumoral. "Actualmente hay un creciente interés en saber si los beneficios del ejercicio físico van más allá del simple control de los síntomas, pudiendo modular incluso la recurrencia y la progresión del tumor. De hecho, numerosos estudios epidemiológicos muestran que un nivel alto de práctica de ejercicio está inversamente asociado con el riesgo de recurrencia y mortalidad específica en mujeres con cáncer de mama operable", ha analizado Martín.

Finalmente, y en cuanto a los efectos en el tratamiento, el doctor Martín ha asegurado que el ejercicio podría "potencialmente" aumentar los efectos de la medicación sin aumentar la toxicidad, sin dañar el organismo y protegiendo el corazón y su desgaste, el cual sufre "numerosos daños" debido a la toxicidad de los tratamientos.

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