13 de mayo de 2019

¡Que no te engañen! la leche materna es 'oro', pero no sirve para curar el cáncer

¡Que no te engañen! la leche materna es 'oro', pero no sirve para curar el cáncer
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / EVGENIIA SOBOLEVSKAIA

MADRID, 13 May. (EDIZIONES) -

En los últimos años se ha extendido la idea errónea que una determinada dieta o incluso la leche materna durante el tratamiento de quimioterapia sirvieron a una paciente para curarse de un cáncer. ¿La cirugía y la quimioterapia no tuvieron nada que ver en su curación? Ni una dieta concreta, ni la leche materna, curan el cáncer. Sí pueden ayudar en su prevención, pero nunca curarlo.

Por todos es sabido que la leche materna es 'oro' para los bebés. Según UNICEF, la leche humana ofrece al niño el alimento ideal y completo durante los primeros 6 meses de vida, y sigue siendo la óptima fuente de lácteos durante los primeros 2 años, al ser complementada con otros alimentos. "Es un fluido vivo que se adapta a los requerimientos nutricionales e inmunológicos del niño a medida que éste crece y se desarrolla", menciona.

La madre le pasa sus defensas al niño a través de su leche, entre otras propiedades, pero de ahí a que llegue a curar el cáncer hay un abismo. Sí se sabe, y está constatado científicamente, que la lactancia materna representa un arma beneficiosa frente al cáncer de mama y de ovario.

De hecho, UNICEF publicó en 2018 un informe sobre lactancia materna en el que resaltaba que ésta protege a las madres de posibles hemorragias y de depresión posparto, así como de cáncer de ovario y de mama, de infarto y de diabetes de tipo 2", a la vez que destaca que "está demostrado que mejorar las cifras de lactancia materna en el mundo podría prevenir unas 20.000 muertes maternas por cáncer de mama al año".

A su vez, un estudio de la revista científica 'Acta Paediatrica' de 2015 subraya que "hay evidencia de que amamantar reduce el riesgo de contraer diabetes tipo 2". Sin embargo, no ve evidencias entre la asociación de amamantar y un descenso de la densidad mineral ósea, o la depresión postparto y la pérdida de peso".

Pero de ahí, a que un adulto que tome leche materna se curará del cáncer, sigue habiendo un abismo. Está constatado su efecto beneficioso frente al desarrollo de las enfermedades antes citadas, lo que tampoco significa que por dar el pecho no puedas desarrollar cáncer de mama o diabetes tipo 2. Sí será menos probable o estas enfermedades lo tendrán un poco más difícil a la hora de aparecer.

En España a día de hoy, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), hay 1,5 millones de españoles con esta enfermedad. Es lamentable que haya ciertas personas que se aprovechen de la situación de dolor y desesperación de otros para vender mensajes erróneos y determinados productos, como libros, que en lugar de ayudar fomentan la mentira, y ganan dinero con ello. Esta sociedad científica ya ha advertido de la falta de rigor científico de los manuales de esta médico de familia.

En esta misma línea, en el libro 'Dieta y cáncer' (Ediciones MR, Martínez Roca), los autores, el dietista-nutricionista Julio Basulto y el pediatra Carlos González dedican un capítulo a si la leche materna es útil contra el cáncer. En concreto, es González el que lo escribe y sentencia: "La leche materna no cura el cáncer". Eso sí, menciona que, según comprobaciones científicas, el 'HAMLET', una sustancia preparada en el laboratorio a partir de la leche materna "puede matar células cancerosas en el tubo de ensayo", si bien remarca que "no existe ningún estudio científico en el que HAMLET haya curado ni un solo caso de cáncer en un ser humano".

Igualmente, señala que "no hay ninguna prueba de que tomar leche materna mejore el bienestar o alivie algunos síntomas de enfermos de cáncer. "No hay ningún motivo por el que madres o grupos de lactancia atiendan a peticiones particulares de leche materna con fines supuestamente médicos", sentencia.

A partir de los estudios publicados y de posteriores revisiones, González señala que la lactancia materna "muy probablemente" protege parcialmente contra la leucemia en la infancia (no sólo mientras el niño está tomando el pecho, sino años después). "El efecto no es muy grande (se evitarían uno de cada 5 casos de leucemia) y parece que hay que mamar más de 6 meses para conseguirlo (tal vez lactancias más breves tengan un efecto protector aún más pequeño, pero sería muy difícil de probar; tal vez lactancias más prolongadas sean más efectivas, pero no lo sabemos)", añade.

A su vez, indica que, a partir de estudios publicados y de revisiones posteriores, "es posible" que la lactancia también proteja contra el linfoma de Hodkin, "pero no estamos muy seguros". "No parece que la lactancia materna proteja contra otros tipos de cáncer", agrega.

En este sentido, advierte de que "la tentación" de convertir estos datos científicos en un titular y una bandera es demasiado grande. " 'La lactancia materna previene el cáncer'. Como si el cáncer fuera una sola enfermedad. No, es una tribu de enfermedades distintas, cada una con sus propias causas, su propia evolución más o menos letal, y su tratamiento más o menos eficaz, y como si la eficacia en la prevención fuera del 100%", añade.

Algunos pueden tener la tentación de ir más allá, según considera González, e imaginar que un adulto podría evitar el cáncer tomando leche materna. "No hay ningún motivo para suponer que el efecto de la leche materna sea el mismo en la edad adulta, cuando nuestro sistema inmunitario ya está formado. La leche materna protege al bebé contra muchas infecciones y de ese modo evita estímulos en su naciente sistema inmunitario. Y la leucemia es básicamente un cáncer del sistema inmunitario", añade.

A su juicio, tampoco hay ningún motivo para pensar que tomar un poquito de leche materna de vez en cuando sea tan efectivo como la lactancia exclusiva durante meses. Incluso suponiendo que el efecto de la leche materna fuera el mismo en el adulto que en el bebé, dice que no hay motivo para pensar que protege contra el cáncer de pulmón, de mama, de colon, o de próstata. "A lo más que podríamos razonablemente aspirar es a reducir un 20% los casos de leucemia", subraya.

Con todo ello, González sentencia: "Prevenir el cáncer y curar el cáncer son dos cosas totalmente distintas. Suponer que la leche materna podría prevenir algún tipo de cáncer en el adulto ya es mucho suponer. Harían falta estudios serios con cientos de miles de adultos durante años, estudios que jamás se harán porque necesitaríamos miles de millones de litros de leche materna y porque de todos modos la cosa parece tan improbable que no vale la pena. Asombrosamente, algunos han pretendido ir todavía más allá, imaginando que la leche materna podría curar el cáncer. Ciencia ficción de la mala, con mucha ficción y poca ciencia".

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