22 de abril de 2019

Los entuertos tras el parto: ¿alguien te ha contado que existían?

Los entuertos tras el parto: ¿alguien te ha contado que existían?
GETTY IMAGES / NATTRASS - ARCHIVO

MADRID, 22 Abr. (EDIZIONES) -

Todo el mundo te habla del embarazo pero nadie te cuenta qué es el puerperio, igual o más difícil que la gestación. Se trata del periodo que va después del parto y hasta la completa regresión de los órganos de la mujer hasta el estado que tenían antes del embarazo, exceptuando la glándula mamaria, según explica la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME).

"Tan pronto como nace el niño se desencadenan una serie de cambios espectaculares en los sistemas corporales de la mujer y los procesos que tuvieron lugar durante el embarazo revierten. Algunos sistemas experimentan solamente una reversión mínima, mientras que otros sufren grandes modificaciones. Por ejemplo, se producen más cambios involutivos en los sistemas cardiovascular y reproductor que en el respiratorio", señalan.

Uno de estos cambios físicos en la mujer tiene lugar en el útero, que debe volver a su 'ser' original tras el parto. De hecho, inmediatamente tras el parto pesa cerca de un kilo, una semana más tarde unos 500 gramos, a las dos semanas alrededor de 300 gramos, para poco después pesar 100 gramos o menos.

En este proceso ayudan los 'entuertos', unas nuevas contracciones que surgen en el útero tras el parto, con el objetivo de que éste vuelva a ser lo que era. Muchas primerizas se llevan la sorpresa tras el parto de que vuelven a tener contracciones, no como las de parto, pero sí dolorosas. Éstas, además, son mayores a partir de un segundo embarazo.

"En ocasiones, los entuertos son suficientemente intensos como para recurrir a la analgesia. Se notan sobre todo cuando el niño succiona, debido a la liberación de oxitocina, lo que favorece la involución uterina", remarca FAME.

En una entrevista con Infosalus, la doctora María Teresa Izquierdo, ginecóloga y responsable de las unidades de Ecografía maternofetal en los Hospitales Vithas Nisa 9 de Octubre y Aguas Vivas, recuerda cómo al final del embarazo el útero llega a ocupar todo el abdomen, llegando hasta la parrilla costal. "Las contracciones uterinas tras el parto ayudan a que poco a poco vuelva a su tamaño normal", precisa.

Son dolorosos al igual que son dolorosas las contracciones del parto pues son contracciones de intensidad elevada, según reconoce la especialista ya que "hay que tener en cuenta que el útero tras el parto queda vacío y tiene arterias y venas de calibre importante". Así, estas contracciones uterinas o entuertos "estrangulan" estos vasos impidiendo un sangrado uterino profuso, que podría producir una gran pérdida de sangre y las complicaciones que esto conlleva, señala la doctora Izquierdo.

Por tanto, y pese a que supone una molestia más del puerperio, la ginecóloga destaca que se trata de algo "bueno" para el organismo, que en caso de no tener lugar provocaría lo que se conoce como 'atonía iuterina', y en consecuencia una hemorragia abundante.

Sobre todo son intensos los primeros días, la primera semana tras el parto, pero desaparecen cuando el útero llega a su tamaño "casi normal". No obstante, todo varía según las circunstancias. La lactancia favorece estas contracciones por un aumento de la oxitocina, apunta en este sentido la responsable de las unidades de Ecografía maternofetal en los Hospitales Vithas Nisa 9 de Octubre y Aguas Vivas.

Frente a un doloroso entuerto, la doctora Izquierdo aconseja pedir recomendación al ginecólogo, quien previsiblemente pautará una serie de analgésicos suaves, como el paracetamol, o si son muy intensos el metamizol (nolotil).


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