5 de diciembre de 2018

Cinturón de seguridad en embarazadas, pautas para una buena colocación

Cinturón de seguridad en embarazadas, pautas para una buena colocación
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / MARTINAN

MADRID, 5 Dic. (EDIZIONES) -

La mujer embarazada debe tener una especial precaución al volante y utilizar en todo momento el cinturón de seguridad, puesto que se ha demostrado que éste reduce el riesgo de muerte y de lesiones en la futura madre y en el feto.

"Hay que tener en cuenta que en los primeros meses de embarazo la cantidad de líquido amniótico es escaso, por lo que el feto está menos protegido. Si se sufre un golpe frontal es más fácil que se produzcan hematomas o hemorragias en la placenta y se produzca un aborto", advierte a Infosalus la doctora Irene Pelayo, ginecóloga del servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

Por otro lado, llama la atención sobre el hecho de que, ya más hacia el final del embarazo, a partir del séptimo mes de gestación, también hay que extremar los cuidados al volante. "No sólo por el gran tamaño que adquiere el abdomen, lo que puede provocar más molestias por el uso del cinturón, y una menor agilidad, también porque en caso de accidente o frenazo brusco puede hacer que aparezcan contracciones uterinas y se adelante el parto, sangrados, desprendimientos de placenta, por ejemplo", remarca la especialista.

Para que los riesgos de lesiones sean mínimos, Pelayo considera importante ponerse el cinturón de seguridad de forma correcta. De esta manera se aumenta la seguridad y también se conduce con más comodidad. La norma establece que debe situarse entre las mamas y lo más abajo posible sobre las caderas.

En este sentido, desde la Dirección General de Tráfico (DGT) aconsejan que:

- Banda horizontal e inferior del cinturón: Debe situarse por debajo del abdomen, ajustándose lo máximo posible a la parte ósea de las caderas, nunca por encima del abdomen, no se sube hacia el vientre.

- La banda diagonal debe ir ajustada sobre el hombro y el esternón, sin que roce el cuello ni se sitúe sobre las mamas, debe ir entre ellas, y rodeando el abdomen.

"Es importante que ambas bandas estén bien ajustadas al cuerpo sin holguras. Está totalmente desaconsejados el uso de pinzas, cojines o cualquier otro tipo de rellenos", remarca.

Por su parte, Beatriz Díaz Toledo, ginecóloga en el Hospital Severo Ochoa de Madrid, y miembro de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), destaca a Infosalus que el cinturón debe estar por debajo de la tripa siempre. Sobre la fecha final de la conducción en el embarazo cree que mientras la gestante pueda conducir y vea los pedales no hay impedimento en ello, "aunque al final ya no se puede porque no llegan, la tripa les da con el volante", advierte.

Desde la DGT, instan a no hacer caso de lo que los foros de Internet sugieren sobre el cinturón de seguridad en las embarazadas, ya que a su juicio plantean "verdaderas barbaridades", y sugiere regular el asiento y aumentar la distancia al volante o salpicadero según avance el embarazo, nunca desconectar el airbag del asiento delantero, realizar recorridos cortos, conducir relajada y no frenar bruscamente, así como descansar a menudo.

A su vez, advierte de que trastornos relacionados con el estado de gestación pueden influir en la capacidad de conducir, tales como las náuseas, piernas hinchadas o los niveles de azúcar, por ejemplo. Finalmente recomienda viajar acompañada al volante a partir de la semana 30 de embarazo.


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