15 de diciembre de 2017

Un 70% de los teratomas de ovario se mantienen estables y no requieren cirugía

Un 70% de los teratomas de ovario se mantienen estables y no requieren cirugía
DEXEUS

BARCELONA, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un estudio realizado por el Servicio de Diagnóstico Ginecológico por la Imagen (DGI) de Dexeus Mujer,que ha analizado una muestra de más de 400 mujeres diagnosticadas de teratoma benigno de ovario ha observado que, en la mayoría de los casos --casi el 70 por ciento-- este tipo de tumor se mantiene estable a lo largo del tiempo.

Según ha informado el centro en un comunicado, el estudio retrospectivo, con un seguimiento durante un periodo de diez años a las pacientes, ha concluido que un control ecográfico continuado puede ser una buena opción para controlar su evolución, ya que el riesgo de que aumente de tamaño, sea maligno o provoque otras complicaciones es muy bajo.

El trabajo, liderado por la doctora Angela Pascual, se ha llevado a cabo en colaboración con investigadores de la Universidad de Navarra (Pamplona) y la Universidad de Cagliari (Italia), y se ha publicado en la revista científica 'Obstetrics and Gynecology', que edita el American College of Obstetricians and Gynecologists.

TUMOR FRECUENTE

Los teratomas de ovario constituyen el tipo de tumor más frecuente entre los que no son de origen epitelial, y aunque su incidencia es mucho más baja --un 10 por ciento-- representan más de 95 por ciento de todos los tumores de ovario de origen germinal.

La mayoría se descubren de forma fortuita, durante una revisión ginecológica rutinaria, ya que a menudo no provocan síntomas; aunque a veces se acompañan de dolor abdominal o pélvico, pero este síntoma solo se presenta en un 30 por ciento de los casos.

Suelen presentarse en mujeres premenopáusicas, aunque también pueden detectarse en niñas que todavía no han tenido la regla y en mujeres postmenopáuicas de edad avanzada.

Tradicionalmente, el tratamiento indicado ha sido la cirugía para extirpar el tumo; y se ha observado que el riesgo de que aparezcan complicaciones posteriores, como torsión ovárica es muy bajo.

Por ello, en los casos que no requieren cirugía inmediata el protocolo habitual es realizar un seguimiento de control mediante la realización de una ecografía transvaginal a los tres y a los seis meses posteriores al diagnóstico para observar su evolución; a partir de los seis meses, se recomienda realizar un control ecográfico anual.


Lo más leído en Mujer