Todo lo que debes saber sobre la cirugía de cataratas

Todo lo que debes saber sobre la cirugía de cataratas
27 de agosto de 2018 ISTOCK

MADRID, 27 Ago. (EDIZIONES) -

Las cataratas forman parte del proceso degenerativo natural que sufre el cuerpo con el paso del tiempo. No hay parte del organismo que se libre del envejecimiento y, en el caso del ojo, fundamentalmente es manifiesta a través de nuestra lente natural, el cristalino, el encargado de refractar los rayos de luz que ingresan en el ojo para ayudarnos a ver.

Éste debe ser transparente, pero con el paso del tiempo puede atrofiarse, perder su transparencia y sus propiedades, tales como la elasticidad, o puede hacerse más opaco. "Esto es lo que se conoce como catarata", afirma en una entrevista con Infosalus el doctor Laureano Álvarez-Rementería, director médico de la Clínica Rementería de Madrid.

Así, el oftalmólogo asegura que las cataratas se presentan por igual tanto en hombres como en mujeres, no influye el sexo en su desarrollo, y especialmente se empiezan a formar a partir de los 55-60 años. "La causa más común de su formación es la edad. Es parte del envejecimiento natural del cuerpo, aunque hay variabilidad grande entre pacientes, no se puede hacer mucho para prevenirlo", indica.

También es cierto, según afirma, que las cataratas forman parte del periodo oxidativo propio del envejecimiento del organismo, y en los países desarrollados esta patología aparece más tarde en el tiempo por el tipo de alimentación que seguimos, que es más completa que en los países subdesarrollados, donde aparece en personas más jóvenes.

¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?

Sobre sus síntomas y cómo podemos darnos cuenta de que tenemos una catarata, el doctor Álvarez-Rementería sostiene que su progresión es muy lenta, se desarrolla muy despacio. De hecho, uno de los problemas que existen a la hora de que una persona se percate de que tiene una catarata es que como el proceso es tan lento, el paciente se va acomodando a la visión que va perdiendo y es difícil que se dé cuenta de que tiene una catarata.

Especialmente dice que se ve peor por las noches. "Es muy característico también que cuando una persona con cataratas se mancha la ropa no percibe la mancha, esa tonalidad nueva o distinta de color que provoca la mancha. Se es incapaz de ver la mancha en el vestido porque no se ve la tonalidad de la mancha", indica.

Desde la Academia Americana de Oftalmología señalan en este sentido que si se tienen cataratas, el cristalino se nubla y la situación es similar a la de "mirar a través de un parabrisas empañado o empolvado". De hecho, destaca que con cataratas las cosas las percibimos borrosas o nubladas o menos coloridas.

"La mayoría de cataratas están relacionadas con la progresión de la edad, se desarrollan gradualmente. Como resultado, es posible que no se perciban de inmediato los cambios en la visión o las señales de cataratas en su estado temprano de desarrollo", agrega.

Con ello, enumera los siguientes cambios en la visión que pueden demostrar la existencia de una catarata:

- visión borrosa

- ver doble una misma imagen

- mucha sensibilidad a la luz

- tener dificultad para ver bien de noche o necesitar más luz para leer

- ver los colores brillantes atenuados o amarillentos

¿Cómo podemos darnos cuenta entonces de que tenemos cataratas? Dado que, como antes hemos mencionado, la vista de la persona suele ir acomodándose a esas pérdidas progresivas de visión, el doctor Álvarez-Rementería subraya que fundamentalmente cuando acudimos al óptico y nos ha cambiado la graduación de la gafa, en las revisiones anuales que debemos hacer en el oftalmólogo, o si se piensa que ya no se ven las cosas como antes se veían.

¿CUÁNDO OPERARSE?

Así, el experto asegura que las cirugías de cataratas están indicadas en aquellos casos en los que la catarata moleste en la vida diaria del paciente. "Si es muy avanzada el médico recomendará cirugía de lo contrario la cirugía suele recomendarse cuando el paciente empiece a notarlo", precisa.

Con ello describe la cirugía de cataratas como una intervención quirúrgica en la que se quita el cristalino que se ha opacificado, y se sustituye en la misma operación por una lente intraocular. "Se destruye el cristalino con un aparato láser y una vez que el cristalino se ha destruido, éste se aspira, se absorbe, y se sustituye por una lente intraocular", explica el oftalmólogo.

Según asegura, es imposible que se reproduzca la catarata una vez operada, si bien dice que es cierto que exista un proceso natural por el que dicha lente intraocular, que ha sido colocada en un saco que se encuentra dentro del ojo, con el paso de los años éste también se puede opacificar. "Esto se arregla en la consulta con un láser rápidamente. Pero nunca se tendría que volver a operar el paciente de cataratas en su vida", afirma el especialista de Clínica Rementería de Madrid.

Es más, otra de las ventajas que defiende el doctor Álvarez-Rementería sobre la cirugía de cataratas es que, aparte de suponer una oportunidad a la hora de mejorar la visión del paciente, también se puede en la misma operación quitarle las gafas para poder hacer vida sin ellas a todas las distancias.

"Para mí la cirugía de cataratas se ha convertido en una oportunidad ya que se pueden hacer muchas más cosas que sólo quitar la catarata. A día de hoy las lentes intraoculares son espectaculares, así como toda la tecnología que se emplea, que es avanzadísima, y si se tiene catarata se puede aprovechar la operación para quitar las gafas", señala el director médico de Clínica Rementería.

Finalmente, destaca que la recuperación es inmediata y el paciente se puede marchar en el mismo día a casa, aunque con el ojo un poco dilatado. "La visión no es muy buena durante unas horas pero no es necesario tapar el ojo y en el mismo día se puede volver a casa. Al día siguiente se vuelve a la consulta para revisar la operación. El paciente puede hacer vida normal, tiene que tener cuidado con agachasrse y frotarse el ojo durante 10-15 días. Eso sí, el paciente al día siguiente de la cirugía puede leer, ver televisión, o incluso si ve bien puede conducir y además de forma segura. Es una oportunidad para quitarse las gafas", concluye Álvarez-Rementería.