16 de abril de 2015

Si vivo más de 100 años, ¿soy viejo a los 60?

Si vivo más de 100 años, ¿soy viejo a los 60?
FLIGARRY KNIGHT

   MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Nos pasamos la vida pensando en la vejez, a los 20 tememos los 30, a los 30 los 40 y a los 50 nos asustamos porque en 10 años seremos considerados viejos. Con ésta perspectiva buscamos remedios y fórmulas que nos ayuden a retrasar el envejecimiento, cambiamos nuestros hábitos deportivos, modificamos nuestra dieta e, incluso, los más arriesgados buscan el refugio de la cirugía estética.

AUMENTO DE LA ESPERANZA DE VIDA

  Sin embargo, investigadores norteamericanos han lanzado una hipótesis sobre el envejecimiento que a más de uno puede devolverle un poco de juventud. Al parecer, la edad no tiene por qué marcar si se es o no un anciano,  sobre todo teniendo en cuenta que la esperanza de vida en muchos países supera los 80 años –es el caso de España (82,5), Islandia (83 años) y Suiza (82,8)-, y que se cree que la mitad de los bebés nacidos en países desarrollados a partir del 2000 celebrarán 100 años. 

   Así, el aumento más rápido de la esperanza de vida no produce necesariamente un envejecimiento más veloz de la población, según concluye el estudio publicado en la revista 'Plos One'. Este hallazgo paradójico es el resultado de la aplicación de nuevas medidas de envejecimiento desarrolladas en el Instituto Internacional para el Análisis Aplicado de Sistemas (IIASA) a las proyecciones de población futura para Europa hasta el año 2050.

   "La edad puede medirse como el tiempo ya vivido o puede ajustarse teniendo en cuenta el tiempo de vida. Si usted no considera a las personas ancianas sólo porque llegan a los 65 años sino que tiene en cuenta el tiempo que les queda por vivir, entonces cuanto más rápido sea el aumento de la esperanza de vida, menor será el envejecimiento que se produzca realmente", dice el director adjunto del Programa Mundial del IIASA, Sergei Scherbov, quien dirigió el estudio en colaboración con el investigador de la Universidad Stony Brook, en Nueva York, Estados Unidos, Warren Sanderson.

   Las mediciones tradicionales de edad simplemente clasifican a la gente como "vieja" a una edad determinada, a menudo los 65 años, pero la investigación anterior de Scherbov, Sanderson y sus colegas ha demostrado que la definición tradicional pone a muchas personas en la categoría de "viejo" aunque tienen características de gran parte de las personas más jóvenes.

LA EDAD HA CAMBIADO CON EL TIEMPO:

¡NO SOMOS TAN VIEJOS!

   "Lo que nosotros consideramos como la edad ha cambiado con el tiempo y tendrá que seguir cambiando en el futuro a medida que la gente vive vidas más largas y saludables --apunta Scherbov--. Alguien que tiene 60 años hoy, yo diría que es mediana edad. Hace 200 años, un hombre de 60 años de edad, habría sido una persona muy vieja".

   "El comienzo de la vejez es importante porque se utiliza a menudo como un indicador del aumento de la discapacidad y la dependencia y la disminución de la tasa de actividad. Es fundamental ajustar lo que consideramos que es el comienzo de la vejez cuando estudiamos diferentes países y periodos de tiempo tanto para entender científicamente el envejecimiento de la población como para la formulación de políticas coherentes con nuestra situación demográfica actual", explica Sanderson.

   En el nuevo estudio, los investigadores compararon la proporción de la población que se clasifica como "viejo" con la medida convencional que asume que la gente se vuelve "vieja" a los 65 años y la proporción en función de su nueva medida de la edad, que incorpora cambios en la esperanza de vida.

   El trabajo se centró en tres escenarios para el futuro envejecimiento de la población en Europa, utilizando tres diferentes tasas de aumento de la esperanza de vida, desde la ausencia de incremento a una subida de alrededor de 1,4 años por década, el nivel previsto por los Datos del Centro Demográfico Europeo Wittgenstein.

   Los resultados muestran que, como era de esperar, el aumento más rápido en la esperanza de vida lleva al envejecimiento de la población más rápido cuando la gente se clasifican como "viejo" a los 65 años sin importar la hora o el lugar, pero, sorprendentemente, conduce a un menor envejecimiento de la población cuando se emplean las nuevas mediciones.