El paciente con Párkinson debe ser tratado por el neurólogo y el gastroenterólogo

Servando Fernández y M José Catalán 005
EDELMAN
Actualizado: viernes, 18 marzo 2016 14:49

   MADRID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Expertos del Hospital Clínico San Carlos de Madrid han asegurado que el Párkinson debe ser tratado conjuntamente por el neurólogo y gastroenterólogo. Por ello, y a raíz de la tesis del doctor del servicio de Digestivo del centro hospitalario, Servando Fernández, han elaborado una guía práctica sobre el papel del gastroenterólogo en la instauración de esta terapia para la enfermedad en estado avanzado.

   "Con esta tesis pretendemos aportar nuestra experiencia, ofrecer unas sugerencias y recomendaciones para que, tanto la implantación del tratamiento como los problemas que surjan, se puedan afrontar con confianza y seguridad. Asimismo, permite que todos los involucrados en esta terapia podamos hablar el mismo idioma, lo cual permitirá unificar criterios, comparar nuestros resultados y evolucionar en nuestro conocimiento. Todo ello para mejorar el tratamiento de los pacientes con enfermedad de Parkinson avanzada", ha explicado Fernández.

   Por su parte, la neuróloga y coordinadora de la Unidad de Trastornos del Movimiento del Hospital Universitario Clínico San Carlos, María José Catalán, ha comentado la utilidad de este tipo de guías para una práctica clínica interdisciplinar "bien organizada y eficaz". A su juicio, la tesis refleja de forma retrospectiva la práctica clínica que se ha seguido de forma uniforme durante los años que llevan empleando este tratamiento para el Párkinson avanzado.

   En este punto, los expertos han informado de que la infusión continua intraduodenal de levodopa/carbidopa es un fármaco indicado para la enfermedad de Párkinson en estadíos avanzados, que se administra directamente al intestino delgado. Así, en la fase inicial de comprobación de respuesta a la medicación, el gastroenterólogo es el encargado de insertar una sonda nasoyeyunal ayudado de la endoscopia.

   Una vez comprobada la eficacia y que la respuesta es la adecuada y esperada por el neurólogo y el paciente, el gastroenterólogo implanta la sonda definitiva a través de un acceso directo al estómago mediante el procedimiento denominado Gastrostomía Endoscópica Percutánea (PEG).

   "El gastroenterólogo es clave en la fase de instauración del tratamiento a través de la realización de una gastrostomía endoscópica percutánea (PEG), pero además tiene un papel fundamental en el seguimiento del paciente para la prevención y manejo de complicaciones relacionadas con el sistema de infusión", ha afirmado Fernández.

LOS PACIENTES AVANZADOS SUELEN TENER PROBLEMAS DE NUTRICIÓN

   Por su parte, la doctora Catalán ha señalado que el papel del gastroenterólogo va más allá de lo reflejado anteriormente. Y es que, tal y como ha puntualizado, no es "infrecuente" que los pacientes avanzados tengan "problemas" de nutrición e hidratación para los que precisan implantación de la PEG, así como otras complicaciones digestivas que requieren medidas especiales por parte del gastroenterólogo.

   Asimismo, para la implantación adecuada de todo el sistema de infusión, los expertos han destacado la conveniencia de que los profesionales endoscopistas involucrados en este tratamiento sigan una serie de protocolos y requerimientos concretos que les permitan tanto proporcionar un funcionamiento adecuado del sistema como prevenir, evitar, identificar y tratar los contratiempos y complicaciones con la mayor celeridad, efectividad y eficiencia.

   En concreto, los candidatos son pacientes a beneficiarse de esta terapia son pacientes con enfermedad de Parkinson en estado avanzado, por lo que llevan una media de 10 años conviviendo con la enfermedad y han recibido diferentes tratamientos.

   Por ello, antes de la administración de esta terapia les surgen numerosas dudas, por ejemplo, en relación con los riesgos que supone el procedimiento endoscópico, la reversibilidad del sistema, el cuidado del estoma, las sondas o la manipulación de la bomba para ajustar las dosis de forma personalizada, así como la incertidumbre de a quién recurrir ante las adversidades que les surgen.

   Todas estas dudas se resuelven con la participación de un equipo multidisciplinar formado por profesionales del Servicio de Neurología, Digestivo y personal de Enfermería especializado en enfermedad de Parkinson que abordan los problemas de estos pacientes desde los distintos frentes y fases del tratamiento.

   "El neurólogo confía al gastroenterólogo la aportación de las herramientas necesarias para la administración de esta medicación. Pero esta colaboración continúa durante todo el periodo de tratamiento, ya que el gastroenterólogo resolverá las adversidades y complicaciones que puedan surgir para obtener la mejoría clínica que evalúa y valora el neurólogo. Por ello, es fundamental una buena coordinación, predisposición y colaboración de todos los equipos implicados en el manejo de los pacientes tratados con esta terapia", ha aseverado Fernández.

   Finalmente, la doctora Catalán ha insistido en que este trabajo coordinado supone un "beneficio" también para el propio hospital ya que permite un manejo clínico interdisciplinar rápido y eficaz, reduciendo costes de ingresos, procedimientos y consultas. "Asimismo, esta relación profesional es un gran beneficio para el paciente porque le proporciona una atención completa, más rápida y resolutiva", ha zanjado.