31 de agosto de 2015

Hormona del crecimiento para tratar la osteoporosis

MADRID, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

Durante años después de su administración, la hormona del crecimiento continuó reduciendo el riesgo de fracturas y ayudó a mantener la densidad ósea en mujeres posmenopáusicas que presentaban osteoporosis, según los resultados de un nuevo estudio publicado en 'Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism'. La osteoporosis es una enfermedad progresiva que hace que los huesos se vuelvan débiles y más propensos a romperse.

Más de 10 millones de adultos estadounidenses sufren osteoporosis y el 80 por ciento de las personas que reciben tratamiento para este trastorno en todo el país son mujeres, según las cifras del 'Informe y Hechos de la Sociedad de Endocrinología' de Estados Unidos. Las mujeres son tres veces más propensas a experimentar una fractura ósea relacionada con la osteoporosis a lo largo de su vida que los hombres.

"Nuestro estudio es el más grande y de mayor control del tratamiento con la hormona del crecimiento para la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas hasta la fecha", subraya uno de los autores del trabajo, Emily Krantz, del Hospital Södra Älvsborgs en Bor*s, Suecia. "Años después de que finalizó el tratamiento, las mujeres que fueron tratadas con la hormona de crecimiento todavía experimentaron una mejor densidad ósea y una reducción del riesgo de fractura", destaca.

Durante un ensayo doble ciego aleatorizado de 18 meses de duración, 80 mujeres posmenopáusicas con osteoporosis recibieron inyecciones diarias de placebo, una sola unidad de la hormona del crecimiento o una dosis de 2,5 unidades de la hormona del crecimiento. Las mujeres tenían edades entre 50 y 70 años cuando fueron reclutadas para el estudio de una década.

Después de 18 meses, las mujeres que recibieron el placebo detuvieron las inyecciones mientras las mujeres que recibieron la hormona del crecimiento continuaron recibiendo inyecciones durante otros 18 meses. Los investigadores continuaron el seguimiento de las mujeres durante siete años después de que el tratamiento con la hormona de crecimiento se detuvo para analizar sus densidad ósea, sus fracturas y su percepción de la calidad de vida.

Los investigadores compararon la densidad ósea de las participantes y la tasa de fracturas con las de un grupo de 120 mujeres que no tenían osteoporosis. Los controles se identificaron utilizando el censo de la ciudad de Gotemburgo, en Suecia.

Una década después de que comenzara el análisis, las mujeres que recibieron la mayor dosis de la hormona del crecimiento todavía presentaban niveles de densidad mineral ósea más altos que las participantes que recibieron la dosis más baja o el placebo. La tasa de fracturas en las mujeres tratadas que tenían osteoporosis disminuyó en un 50 por ciento durante los 10 años de duración del estudio.

Más de la mitad de las participantes poseían huesos fracturados antes del comienzo del estudio y la tasa de fracturas creció cuatro veces en el grupo de control a medida que algunas de esas mujeres fueron diagnosticadas con osteoporosis. "Los resultados indican que los efectos beneficiosos de la hormona del crecimiento se mantuvieron mucho tiempo después del cese del tratamiento", concluye Krantz.