Entrenar la memoria puede retrasar el avance del Alzheimer

Entrenar la memoria puede retrasar el avance del Alzheimer
26 de noviembre de 2018 GETTY//ANSONLU - ARCHIVO

MADRID, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un estudio, en el que han participado investigadores del Centro de Tecnología Biomédica de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), y que ha sido publicado 'Frontiers in Aging Neuroscience', ha evidenciado que el entrenamiento de la memoria presenta importantes beneficios en los mayores con deterioro cognitivo subjetivo (DCS), lo que podría hacer que se retrase el avance de la enfermedad de Alzheimer.

"El objetivo de nuestro trabajo era explorar si la reserva cognitiva, las funciones ejecutivas y la capacidad de memoria operativa sirven para pronosticar el rendimiento de mayores con y sin pérdidas subjetivas de memoria (DCS) en comprensión de oraciones y tareas de denominación después de la aplicación de un programa de entrenamiento de la memoria", ha explicado la investigadora del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva y Computacional de la UPM y una de las autoras de este trabajo, Inmaculada Rodríguez Rojo.

Aunque hasta el momento no existe un tratamiento específico contra el avance del Alzheimer y su progresión, sí hay evidencias científicas que sugieren que ciertas actividades intelectuales a lo largo de la vida podrían facilitar a las personas el uso de sus recursos cognitivos para soportar el deterioro cerebral progresivo debido a la patología de la EA.

"Si las actividades cognitivas de nuestra vida diaria constituyen un factor protector contra el Alzheimer, también es posible que los programas de entrenamiento cognitivo puedan producir beneficios semejantes o incluso mayores en personas con riesgo de padecer esta patología, como es el caso de los mayores con DCS, es decir, personas que tienen la sensación de que sus funciones cognitivas se han deteriorado, pero que aún presentan un rendimiento en pruebas neuropsicológicas dentro del rango normal de ejecución", ha añadido la investigadora.

En este contexto, los científicos estudiaron el comportamiento de un total de 66 mayores, todos hablantes de español. De ellos, 35 fueron clasificados como mayores con DCS, y 31 eran mayores cognitivamente intactos. La comprensión de oraciones y la denominación se evaluaron en dos momentos: inmediatamente después del reclutamiento (en línea de base), y seis meses después, una vez completado el programa de entrenamiento cognitivo de la Unidad de Memoria del Ayuntamiento de Madrid (UMAM).

ANCIANOS QUE MÁS SE BENEFICIAN DEL ENTRENAMIENTO DE LA MEMORIA

Los resultados del análisis han mostrado que, tras el entrenamiento, los resultados indican que el grupo con DCS se beneficia más del entrenamiento que los mayores cognitivamente intactos.

Del mismo modo, y según ha explicado el profesor titular de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid e investigador principal del subproyecto en el que se enmarca este trabajo, Ramón López-Higes, también se ha comprobado que los mayores beneficios en comprensión y denominación después del entrenamiento se producen en aquellos mayores cognitivamente intactos que presentaban un peor funcionamiento ejecutivo y baja capacidad de memoria operativa antes del entrenamiento.

"Esto sugiere que el entrenamiento de la memoria puede retrasar el deterioro cognitivo, pero que para que éste sea más eficaz es necesario comenzar este tipo de trabajo en las etapas más iniciales de la enfermedad, cuando los síntomas evidentes aún no han comenzado a manifestarse", ha señalado el experto.

Finalmente, los investigadores han comentado que los resultados del trabajo pueden ser "útiles" para seleccionar de antemano los casos de mayores cognitivamente intactos que pueden beneficiarse en mayor medida del entrenamiento cognitivo en el dominio del lenguaje y para flexibilizar los programas de entrenamiento, adaptándolos a las necesidades de cada paciente.

"Los datos que hemos obtenido establecen la necesidad de adaptar el programa UMAM de manera flexible (por ejemplo, en el número de sesiones) a las características de los usuarios y a las funciones específicas que se intentan mantener o mejorar a lo largo del proceso de envejecimiento normal", han zanjado.

En el trabajo han colaborado también expertos del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva y Computacional del Centro de Tecnología Biomédica (Universidad Politécnica de Madrid - Universidad Complutense de Madrid; UPM - UCM), los servicios de Neurología, Geriatría, y Psiconeuro-endocrinología y Genética del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, el Centro de Prevención del Deterioro Cognitivo del Ayuntamiento de Madrid, así como investigadores de la Facultad de Psicología de la UCM.

Contador