30 de mayo de 2014

Una dosis de baja de antidepresivos puede reducir el número de sofocos durante la menopausia

MADRID, 30 May. (Reuters/EP) -

Una dosis baja de antidepresivos puede reducir el número de sofocos que sufren las mujeres durante la menopausia, según ha mostrado un estudio liderado por el miembro del departamento de Psiquiatría del Hospital Brigham and Women de Boston (Estados Unidos), Hadine Joffe.

De hecho, la investigación, publicada en 'JAMA Internal Medicine', ha desvelado que el tratamiento con estos fármacos puede ser igual de eficaz que las terapias con estrógenos, principal medida para evitar los síntomas de la menopausia.

De hecho, la Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó en 2013 un antidepresivo, el inhibidor de la recaptación de serotonina paroxetina, para el tratamiento de los sofocos.

Para llevar a cabo el trabajo, el equipo de Joffe reclutó a 333 mujeres, a las cuales las dividió en tres grupos: 97 tomaron la mitad de un miligramo de dosis bajas de estrógenos al día, 96 tomaron 75 miligramos de un antidepresivo y 140 mujeres tomaron placebo. Todas ellas eran menopáusicas o postmenopáusicas y tenían una media de 8 sofocos diarios.

A los dos meses del estudio, las mujeres a las que se suministró la terapia con estrógenos experimentaron una medida de 3,9 sofocos al día, las que utilizaron el tratamiento con antidepresivos unos 4,4 sofocos diarios, y las del grupo placebo tuvieron una media de 5,5 sofocos.

En este sentido, tanto las mujeres que tomaron estrógenos con las que tomaron antidepresivos aseguraron estar satisfechas con los resultados, mientras que las del grupo placebo no lo estuvieron tanto. Por ello, Joffe ha asegurado que, si bien las terapias con estrógenos disminuyen más los sofocos, se ha comprobado que la diferencia "no es tan grande" con respecto al tratamiento con dosis bajas de antidepresivos.

No obstante, a lo largo de la investigación, las mujeres que pertenecieron al grupo de la terapia con antidepresivos experimentaron náuseas, malestar estomacal, somnolencia e, incluso, algunas aumentaron su presión arterial.