8 de agosto de 2015

Un cerebro saludable de 100 años: ¿es posible conseguirlo?

Un cerebro saludable de 100 años: ¿es posible conseguirlo?
GETTY/BERNARDASV

MADRID, 8 Ago. (INFOSALUS) -

Los enemigos naturales del cerebro son el sedentarismo, la falta de ejercicio mental, no dormir lo suficiente o una nutrición defectuosa. Estos aspectos pueden combatirse desde el día a día pero también es posible desarrollar habilidades y actividades para dar forma a componentes de nuestra inteligencia como memoria, atención, razonamiento (matemático y lingüístico) o la estructuración del espacio.

Según explica a Infosalus Àngels Navarro, autora de '100 consejos para que tu cerebro viva 100 años' (Now Books, 2015) y psicóloga especializada en terapia a partir del juego, además de tener en cuenta a estos enemigos naturales del cerebro y ejercitar las habilidades cognitivas hay que entrenar nuestra inteligencia emocional como saber decir que no o resolver conflictos a través de su división en unidades más pequeñas.

"El cerebro es el único órgano que puede mejorar con el tiempo. Nuestro cuerpo puede envejecer y nuestro cerebro estar lúcido y bien. Hay que visualizarse con muchos años con el cuerpo envejecido pero con el cerebro capaz de decidir y opinar. Sólo imaginar esto debería proporcionar una gran ilusión", señala la autora.

Navarro apunta que además de un tema de cada individuo, la sociedad en su conjunto no debería resignarse a una población envejecida y en malas condiciones cerebrales, un gasto que no puede permitirse ningún gobierno. "Hay que tomar las riendas y pensar que la salud del cuerpo también es importante y lo mismo para el cerebro, hay que cuidarlo, entrenarlo y trabajarlo", concluye la autora.

A continuación la autora comenta algunos de los aspectos que intervienen en el buen funcionamiento de nuestro cerebro:

* Buenas y malas rutinas

Salir de la rutina tiene que ver con dejar a un lado inmovilismo, tedio, negatividad, maneras de funcionar que llevan al pesimismo y la inactividad y que nos bloquean y bloquean nuestro cerebro. Ser conservador en este sentido es malo para nuestro cerebro.

Sin embargo, todo lo que tiene que ver con vitalidad, flexibilidad, positivismo contribuye a una mejor salud cerebral porque nos mantiene activos. "La curiosidad hace que vayamos aprendiendo y creando nuevas cadenas neuronales", señala Navarro. Desde que se descubrió que existe plasticidad neuronal, la capacidad de las células nerviosas para regenerarse, se sabe que una actitud rutinaria y conservadora no es buena porque no lleva al desarrollo de nuevas conexiones neuronales.

"Otra cosa es el uso de rutinas asociadas al orden como la creación de listas o el uso de las clasificaciones, estas rutinas sí son buenas para el cerebro", apunta la autora.

* Estrés

El estrés es altamente oxidante, aunque es casi imposible no padecer estrés en la sociedad en la que vivimos, lo importante es marcarnos metas posibles de asumir. Si el esfuerzo es altamente estresante, si no podemos evitar el estrés, hay que encontrar formas de aliviarlo, que pueden constituir elecciones muy personales: música, manualidades, correr, etc.

El estrés benigno nos permite mantenernos alerta ante el peligro pero el maligno nos ocupa mucha parte de la energía cerebral y afecta a la atención, coordinación y dificulta la reacción ya que afecta al área prefrontal, la más desarrollada en el ser humano, la que nos permite planificar. El estrés afecta sobre todo a la toma de decisiones, al razonamiento, se toman decisiones precipitadas y en muchos casos por ello equivocadas.

* Pantallas y desarrollo cerebral

Los juegos pueden ayudarnos en el desarrollo de los reflejos, Internet nos acerca información y los 'e-book' a la lectura, las nuevas tecnologías no son malas sino que es el uso que hacemos de ellas el que las puede hacer perjudiciales. "El día tiene 24 horas y hay tiempo para todo, distribuirlo y alternar tareas. Hay niños que se llevan mejor con la imagen, no tiene porqué ser mejor leer que ver cine, no hay que prejuzgar, hay tiempo para todo", señala Navarro.

* Las matemáticas de la vida diaria

La definición actual de inteligencia señala que es la capacidad de enfrentarnos a nuevos retos y saber resolverlos sin un aprendizaje previo. Todos los días tenemos que resolver problemas, todo lo que nos rodea se basa en los números, desde el presupuesto mensual, a las medidas de una receta de cocina, hasta comprobar las vueltas de la compra. Las matemáticas de la vida diaria nos ayudan a que nuestro cerebro funcione. "El cálculo mental nos ayuda a mejorar y activar nuestro cerebro, además, si eres consciente de que lo haces para dar salud a tu cerebro aún mejor porque la motivación mejora este rendimiento", apunta la autora.

* Creatividad

Aunque se pueden aprender muchas cosas, se puede ser buen músico o intérprete pero componer requiere de una cualidad única en el compositor. Pero la vida cotidiana está salpicada de creatividad, todos somos creativos: hacer una buena comida, vestir bien, poner la mesa, escribir u organizar una fiesta son actividades que requieren de creatividad. Existen muchas formas de ser creativos, no hay que mirar el nivel de creatividad en las personalidades artísticas sino rescatar en lo cotidiano aquello en lo que nosotros podemos fomentar nuestra creatividad.

CUATRO CONSEJOS MUY ESPECIALES

Infosalus ha pedido a Angels Navarro que elija varios de los consejos que han representado para ello un descubrimiento al realizar este libro y ha elegido los siguientes:

1. Si haces un mismo recorrido a diario, cambia de ruta a menudo y descubrirás cosas que antes no habías visto (consejo 10), si vas con ganas de mirar y los sentidos abiertos, observarás novedades que provocan un aprendizaje y con ello la formación de nuevas cadenas neuronales.

2. Recoge de tu memoria un recuerdo, una música, un paisaje que te haya producido bienestar y guárdalo como amuleto (consejo 21) para momentos de tristeza o bajón, es una buena forma de que una sensación desagradable mejore.

3. Trabaja sobre tus habilidades lingüísticas (consejo 30), cada día busca al azar una palabra en el diccionario que desconozcas y un sinónimo de una palabra que uses a menudo. "En un año conocerás 730 palabras nuevas", señala la autora.

4. Aprende a decir 'No' de manera explícita (consejo 67), supone para Navarro una forma de autocrítica positiva ya que la generalización del sí da lugar a una pérdida de su valor. Un sí a todo no es un sí verdadero, es un sí obligado.

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