Sin antirretrovirales, los venezolanos con VIH confian en las hojas de guásimo

Sin antirretrovirales, los venezolanos con VIH confian en las hojas de guásimo
13 de diciembre de 2018 UNICEF/UN0222737/VOLPE / DANIELE VOLPE

CARACAS, 13 Dic. (Reuters/EP) -

A medida que la hiperinflación y la escasez de medicamentos crónicos de Venezuela dejan a los pacientes con VIH con pocas esperanzas de obtener medicamentos antirretrovirales, muchos dependen ahora de las hojas de un árbol tropical conocido como el guasimo.

Según denuncia Reuters, aunque los médicos y los pacientes han cuestionado la efectividad del remedio, que se ha utilizado durante años en Venezuela y Brasil como complemento del tratamiento farmacéutico, ahora mismo lo ven como "mejor que nada".

Para cada dosis los pacientes usar alrededor de 50 hojas de de este árbol, que a menudo se usa para madera y también se conoce como el olmo de las Indias Occidentales. Una vez licuado con agua y colado, los pacientes esperan que el zumo verde de la hoja de guásimo les ayude a sobrevivir.

"No tengo nada que perder", ha explicado a la agencia un paciente con VIH positivo mientras preparaba y bebía la bebida, pidiendo no ser identificado porque sus compañeros de trabajo desconocen su diagnóstico. Durante años recibió antirretrovirales proporcionados de forma gratuita por el Estado, pero los suministros se agotaron a medida que el sistema económico socialista del país se desmoronaba.

Después de cinco meses de no tomar medicamentos, su médico le recomendó la mezcla de la hoja. "Mi mente me sigue diciendo: voy a morir, me metí en esta situación porque el gobierno no proporciona medicamentos", ha señalado.

Uno de esos médicos es el doctor Carlos Pérez, quien comenzó a recomendar el tratamiento a principios de 2018 cuando la escasez de antirretrovirales se agudizó. La recomendación es que los pacientes tomen la bebida de la hoja de guásimo dos veces al día durante un mes.

"Es un tratamiento complementario", ha señalado Pérez, quien forma parte de una organización llamada Solidarity Action que ayuda a dar atención a los pacientes con VIH. "Uno de los componentes de estas hojas es el tanino, un componente bioquímico que aparentemente tiene propiedades antivirales", ha añadido.

Por su parte, Felix Oletta, ex ministro de salud y miembro de un grupo sin fines de lucro llamado Defending Epidemiology, ha explicado que la bebida de hoja de guásimo "no hace absolutamente nada, ni es un tratamiento con respaldo científico".

Los antirretrovirales generalmente solo pueden comprar en el extranjero, y un mes de tratamiento cuesta al menos 85 dólares, el equivalente a casi un año de salario mínimo en Venezuela.

La oficina de Venezuela del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y el sida ha explicado a la agencia de noticias, medianteun correo electrónico, que en Venezuela unas 120.000 personas son VIH positivas, según datos de 2016, el 61 por ciento de las cuales estaba tomando antirretrovirales.

Algunos médicos insisten en que la única solución real para los pacientes con VIH es que el Gobierno desarrolle políticas funcionales que garanticen la disponibilidad de medicamentos. "El Estado ha incumplido con sus obligaciones de garantizar el acceso a la atención médica", ha advertido Oletta.